El feminismo celebra su fiesta con los ojos puestos en el Constitucional

Imagen de la cabecera de la manifestación por el aborto libre celebrada este domingo en Madrid. / Barrenechea (Efe)
Imagen de la cabecera de la manifestación por el aborto libre celebrada este domingo en Madrid. / Ballesteros (Efe)
Actualización de las 18:00 horas del domingo 28 de septiembre tras la celebración de la manifestación en Madrid.

Decenas de miles de mujeres, y muchos hombres, han salido a las calles del país para conmemorar el Día por la despenalización del aborto y por los derechos reproductivos en un ambiente festivo y de celebración por la marcha de Ruiz-Gallardón del Ministerio de Justicia. Durante todo el fin de semana se han realizado acciones (concentraciones, manifestaciones) que culminaron esta mañana con más de 40 convocatorias en todas las Comunidades Autónomas.

Publicidad

Una de las manifestaciones más festivo-reivindicativas fue la celebrada en Oviedo, hasta donde se desplazaron las convocantes de “El Tren de la Libertad” para celebrar la retirada del anteproyecto de ley que impedía el derecho a decidir de las mujeres. En la de Madrid, las consignas más coreadas fueron las relacionadas con tres salidas: la del aborto del Código Penal, la del Opus Dei del Tribunal Constitucional y la festiva, relacionada con la dimisión de Ruiz-Gallardón.

Esta marcha contó con la presencia de miembros de la dirección de CCOO, UGT, Equo, Izquierda Unida y PSOE, cuya representación ha estado encabezada por su secretario general, Pedro Sánchez. La concentración madrileña se convirtió en fiesta al llegar al final de su recorrido en la Gran Vía con una flashmob por el derecho al aborto libre. En cualquier caso, desde hoy mismo, los colectivos del movimiento feminista, que difundieron un comunicado al término del acto, se encuentran alerta a la espera de que el Tribunal Constitucional mueva ficha.

La jornada del domingo ha cerrado una semana convulsa a raíz de la retirada del anteproyecto de ley de protección de la vida del concebido y de la mujer embarazada, que el pasado 20 de diciembre fue presentado por Ruiz-Gallardón al Consejo de Ministros. Nueve meses ha durado el recorrido de la propuesta del gobierno de Rajoy, meses en los que las mujeres han protagonizado todo tipo de movilizaciones sociales para manifestar el rechazo a dicho anteproyecto.

Carte de la convocatoria de la manifestación. / feministas.org
Carte de la convocatoria de la manifestación. / feministas.org

Desde el primer momento la reacción es de gran satisfacción, también por la dimisión del ministro Gallardón, portavoz de la propuesta. Justa Montero, de la Federación Estatal de Organizaciones Feministas, en declaraciones a cuartopoder.es, señala: “Sabemos que el gobierno va a intentar introducir cambios, pero haber conseguido la retirada del anteproyecto y que el ministro de Justicia dimita tiene un alcance político de gran transcendencia”.

En la misma línea se manifiesta Victoria Virtudes, miembro de la Federación de Planificación Familiar de Madrid, quien matiza en su respuesta: “Lo que ha hecho el Gobierno es quitar la ley de sus prioridades, pero no retiran el recurso del Tribunal Constitucional. Eso sí sería la victoria”. En esta misma línea, la profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Alicante, Mar Esquembre, señala en conversación telefónica con este periódico que “el siguiente paso tiene que ser obligar a Andrés Ollero a abstenerse de participar en el debate que se produzca en el Tribunal Constitucional”. Hay que recordar que Ollero, magistrado ponente del recurso del Partido Popular, es antiabortista declarado, miembro del Opus Dei y que, además, fue diputado del PP durante 17 años). Esquembre se apoya, para exigir la abstención de Ollero, en las declaraciones de éste manifestando: “Si no hay ley, habrá sentencia”.

Por otra parte, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, portavoz de la interpelación presentada por la Izquierda Plural para pedir explicaciones al Gobierno sobre los cambios en la legislación actual en materia de interrupción voluntaria del embarazo, declaró que “El Ejecutivo del PP mantiene la amenaza sobre las mujeres y la confrontación con buena parte de la sociedad”. En la sesión de interpelación, Llamazares fue respondido por la ministra de Empleo, Fátima Báñez, que dejó abierta la puerta a un nuevo cambio en el posicionamiento del Gobierno en esta materia: “Vamos a seguir trabajando en proteger de la mejor manera la maternidad, buscando la solución que mejor refleje el consenso de la sociedad y esa es la responsabilidad del Gobierno".

Que el Ejecutivo eligiera a Báñez para responder esta interpelación ha generado cierta extrañeza, una vez que quien ha asumido temporalmente la cartera de Justicia mientras no tome posesión Catalá es la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Para Esquembre, la designación de Báñez como portavoz “es sorprendente, pero tiene como objetivo no quemar a la vicepresidenta”, quien, para Llamazares, “ha tenido un papel no menor en la gestación de la pretendida reforma del aborto y en su fracaso final”.

Mientras, y para tener su minuto de gloria, el obispo de Alcalá hizo unas declaraciones que para Victoria Virtudes están asentadas en la inquina de este obispo a las mujeres, porque “no puede, como muchos, soportar vernos satisfechas, contentas y victoriosas, y enseguida vuelven a recordarnos ‘quien manda’.”

El obispo Reig Plá, que nos tiene acostumbradas a sus sandeces, comparó el Tren de la Libertad con los trenes de Auschiwitz. Algo sabrá el obispo de eso porque, recordemos, la iglesia católica tiene una responsabilidad en aquel genocidio, mirando para otro lado en lugar de posicionarse y defender al pueblo judío.

Pero como lo que bien empieza, bien acaba, esta semana ha finalizado con la celebración del Día por la despenalización del aborto y por los derechos reproductivos, el domingo 28, con manifestaciones en las principales ciudades. Una “Fiesta de celebración y reivindicación”, en palabras de Justa Montero, porque “tiene que asegurarse la decisión de las mujeres y la salida del aborto del Código Penal”. En este sentido, las movilizaciones convocadas,  continúa Montero, “denuncian los intentos de recortes de la ley, reivindican los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y el aborto libre en un ambiente festivo, de celebración por el éxito de la retirada del anteproyecto”.

(*) Berta Cao es consultora de género y Máster en Género y Políticas de Igualdad.