Un carpetazo judicial ningunea a las víctimas de El Tarajal 4 años después de la tragedia

Captura del vídeo donde se ve a unos inmigrantes cruzando a nado la frontera y a unos agentes, en tierra.
Captura del vídeo donde se ve a unos inmigrantes cruzando a nado la frontera y a unos agentes, en tierra./ CEAR

Hace casi cuatro años de la tragedia de El Tarajal, aquella operación plagada de incógnitas en la que murieron al menos 15 inmigrantes y 23 fueron expulsados mediante devoluciones en caliente. Un número indeterminado de personas intentó cruzar a nado la frontera que separa Marruecos de Ceuta por la parte del espigón y, según denunciaron los supervivientes, fueron atacados con pelotas de goma y gases lacrimógenos por efectivos de la Guardia Civil. Estaban en el agua, varios se ahogaron. Ahora un carpetazo judicial ha vuelto a archivar por segunda vez la causa. “No compartimos la decisión porque significa negar la justicia a las familias de las víctimas de una tragedia, como podían ser de un atentado cualquiera, solo por su condición de pobres, negros o porque fuese el mismo Estado español el que hubiese podido cometer el delito”, indica a cuartopoder.es la ONG que trabaja en la Frontera Sur Caminando Fronteras.

El auto de la jueza que instruye el caso considera que “no aparece debidamente justificada la perpetración de los delitos que han dado motivo a la formación de la causa” y se refiere a dos de las nuevas pruebas que habían sido solicitadas por las partes personadas. Uno es el testimonio del regente de un quiosco en el lugar de los hechos, “del que se deduce que no observó ningún comportamiento por parte de los agentes de la Guardia Civil reprochable desde el punto de vista penal”. Las otras son declaraciones de dos testigos donde “no consta que hayan pasado por el territorio español en fechas relativamente recientes al 6 de febrero de 2014”, según la magistrada.

El archivo de la causa ha provocado una reacción contundente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la Coordinadora de Barrios, personadas como acusación particular en el caso. En su opinión, la decisión de la jueza supone “un paso para la impunidad” y un nuevo “obstáculo” para que se establezca la verdad de lo que ocurrió el fatídico día. Los 16 guardias que estaban imputados ya fueron exculpados en el primer archivo de la causa en 2015. Aunque en un primer momento el delegado del Gobierno en Ceuta y el director de la Guardia Civil negaron la versión de los inmigrantes, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, reconoció en el Congreso que sí se habían producido lanzamientos de material disuasorio, aunque “lejos” de donde estaban los inmigrantes. La mayoría de la que gozaban los populares en 2014 impidió que se formara una comisión de investigación en el Congreso.

Desde la Coordinadora de Barrios denuncian a este medio que la acusación no ha recibido todavía el auto de la jueza, aunque haya sido filtrada a la prensa. CEAR y la Coordinadora han calificado de “sorprendente” que se cierre la investigación sin que se haya tomado declaración a dos de los supervivientes, que actualmente residen en Alemania, y cuyo testimonio había sido acordado por el mismo juzgado. También han denunciado que no se haya esperado a la remisión de las autopsias por parte de las autoridades marroquíes, mediante Comisión Rogatoria, ni se ha realizado “ningún esfuerzo” para identificar los cuerpos de las cuatro víctimas que permanecen enterradas en el cementerio de Ceuta, a pesar de que el juzgado tiene toda la documentación de las familias que los reclaman.

“Dice la jueza que preguntó a la Guardia Civil por los testigos presentados por una de las organizaciones que forma parte de la acusación popular, y que la benemérita, cuya acción es objeto de investigación, dijo que no les constaba que estas personas hubiesen atravesado la frontera española los días cercanos al 6 de febrero de 2014. Y efectivamente es cierto, porque todas las víctimas y testigos de la tragedia fueron desaparecidos mediante devoluciones en caliente a Marruecos”, critica en un artículo de El Correo la activista Helena Maleno, de la ONG Caminando Fronteras que recogió los testimonios de los supervivientes de El Tarajal en un informe desestimado por la Justicia. “No hay espacio suficiente en este artículo para transmitir la desolación de las familias de estas víctimas, que a casi cuatro años del aniversario de la tragedia siguen clamando justicia”, añade.

Quienes sí han tenido un reacción positiva por el archivo de la causa han sido los representantes locales del PP. La senadora y el diputado nacional por Ceuta, Fátima Mohamed y Juan Bravo han indicado que la causa judicial abierta ha hecho “mucho daño” a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y “ha dejado en mal lugar a la ciudad ”. El congresista popular ha apuntado que “el problema” de la presión migratoria solo se puede atajar “en origen” y no en la valla, además de que es en “las mafias” donde hay que poner la lupa.

El día de la tragedia

Imagen del parte de lesiones que incluye Caminando Fronteras en su informe.
Imagen del parte de lesiones que incluye Caminando Fronteras en su informe./ Caminando Fronteras

Fue un día negro para el drama humanitario que se vive contantemente en la Frontera Sur. Alrededor de 300 personas, según los inmigrantes, y 200 personas según el Ministerio del Interior, salieron la madrugada del 6 de febrero de 2014 de distintos bosques próximos a Ceuta para llegar a la zona de El Tarajal, donde intentaron atravesar los controles fronterizos de las fuerzas marroquíes. Muchos de ellos llevaban flotadores para intentar atravesar a nado la frontera. Las autoridades de Marruecos lograron parar a cerca de un centenar de personas en el primer intento. Pero en una segunda intentona, decenas de personas se lanzaron al mar para nadar hacia el otro lado. “Los inmigrantes asumieron el riesgo de entrar ilegalmente en territorio español por el mar a nado, en avalancha y haciendo caso omiso a las actuaciones disuasorias de las fuerzas marroquíes y de la Guardia Civil”, se indicó en el primer auto judicial que archivó el caso.

Algo muy distinto a lo que dicen los inmigrantes supervivientes de la tragedia, cuyos testimonios se encargó de recopilar Caminando Fronteras en un informe con partes médicos que fue desacreditado por las autoridades ceutís. Aquellos que lograron sobrevivir narraron que pretendían entrar a nado y alcanzar la costa española tal y como había sucedido en una entrada de inmigrantes en el mes de septiembre de 2013. Lo que se encontraron fue “violencia ejercida por los Guardias civiles, que se encontraban apostillaban” en el espigón y que disparaban “a una corta distancia de los inmigrantes que se encontraban dentro del agua, mientras utilizaban las culatas de sus armas para impedir que se agarraran a las rocas”, según se narra en el documento.

Los heridos más graves, según recogió Caminando Fronteras, aseguraron haber sido agredidos una vez que habían llegado a la arena. “Llevaba a tres personas conmigo. Llevaba a mi mujer que me agarraba el cuello y dos hermanos malienses que me habían cogido, llevaban ellos dos los flotadores y no sabían nadar. Les dije ‘poned solo la mano en el flotador, como sé nadar vamos todos juntos’. Les he tirado a los tres y he sido el primero en llegar a la costa española… He recibido dos bolas de goma, una en el brazo, una de las balas me ha paralizado uno de los brazos pero he nadado hasta llegar a la playa. Los guardias decían ‘tranquilo moreno, tranquilo’. Había una mujer guardia que me ha pegado”.

Para hacer memoria sobre los sucesos de El Tarajal, Ceuta acogerá el sábado por la tarde la V Marcha por la Dignidad, una iniciativa social promovida por la asociación ‘Elín, respaldada por cerca de 40 organizaciones no gubernamentales de España y la UE que cada año desde 2014 recorren las calles de la ciudad fronteriza hasta el espigón marítimo del Tarajal, el lugar al que es imposible asociar el nombre de muerte.