Las polémicas que persiguen a Pablo Casado (aun siendo líder del PP)

Pablo Casado ha sido elegido líder del Partido Popular por una amplia mayoría en el Congreso del partido conservador. El exvicesecretario del PP ha logrado 1.701 votos (57,2%), más de lo que se esperaba. Mientras, su rival, Santamaría, se ha quedado con 1.250 votos (42%).

Primera parada: el máster. Antes de que la contienda comenzara en el Partido Popular y justo después de la caída de Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid, saltó la liebre. Más bien la hizo saltar el mismo Casado. El máster de Pablo Casado no era tan transparente como debería ser. "A mí que nadie me ha regalado nada", ha apuntado en su discurso durante el Congreso del PP. Aún está por dilucidarse.

Otro título de máster cursado en la URJC para el que no había sido necesario pasar por clase y cursando solo cuatro asignaturas, en lugar de 22 de ellas. Las explicaciones no convencieron a gran parte de los sectores contrarios. Pero el tema ahí quedó: en suspenso. También saltó su carrera de Derecho, que obtuvo tras un cambio de universidad. En solo dos años consiguió aprobar el 70% de las asignaturas. Para el 30% restante tuvo que invertir más de cinco años. Un verdadero sprint.

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Todo es posible para un político de 37 años que ha afirmado en su discurso durante el Congreso del Partido Popular este fin de semana que ha defendido "a este partido durante los últimos 30 años". Una militancia precoz, sin duda alguna.

Los nacionalismos ha sido otro de los temas clave de su campaña. Lo es también de su imagen. Porque Pablo Casado habla "a la España de las banderas en los balcones", como afirmó durante su tour político. Su enfrentamiento con Soraya Sáenz de Santamaría en cuanto al tema catalán llegó a niveles de lanzamiento de cuchillos por el aire. “Yo creo que la política territorial no ha sido nuestro fuerte”, declaró en una de sus entrevistas a Los Desayunos de TVE, para apuntillar que “la coordinación no ha sido tampoco nuestro fuerte”. Mensajito para Santamaría.

Pero ha considerado que la campaña de los dos contendientes ha sido "limpia". Eso ha afirmado en su discurso tras ser elegido nuevo presidente del Partido Popular. Poca memoria, ya que la campaña de Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado ha sido dura, hasta los últimos momentos. Tan últimos, como la acción de ayer, viernes, mientras Mariano Rajoy daba su último discurso como líder del Partido Popular: el gabinete de Pablo Casado reenvió un comunicado en el que responsabilizaba a Soraya Sáenz de Santamaría de permitir la excarcelación de etarras.

El euskera, el terrorismo, Cataluña o el feminismo (o un sucedáneo) han sido las bazas que han querido jugar cada uno de los dos contendientes. Pablo Casado no lo dudó: comenzó su campaña marcando los puntos clave de los conflictos políticos que estaban abiertos en el Estado. Su primera parada, Alsasua. Y no abandonó Navarra. Volvió para visitar sus Sanfermines.

En el Congreso, en entrevistas y durante su campaña en redes sociales -las redes sociales han sido la tónica de la campaña de los dos candidatos- acusó de violentos a "los batasunos" que intentaron agredirle "con palos de sombrilla". Cuartopoder.es demostró, con imágenes de otros compañeros presentes allí, que no. Nadie intentó agredirle con palos de sombrilla. Se encararon, le cantaron "Askatu Altsasukoak" (Libertad para los de Alsasua), pero nadie de los presentes en plenos Sanfermines intentó agredirle.

Los bretes de Casado no terminan aquí. A los minutos de ser elegido presidente del Partido Popular ha arremetido contra la Ley de Eutanasia que está debatiendo el PSOE. "Nos vamos a oponer a la ley de la eutanasia de Pedro Sánchez. Esto no es religión, es que es innecesaria", ha remarcado. Habrá que ver cómo se batalla en el Congreso.