La Generalitat Valenciana degrada a su Instituto de Conservación y Restauración

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Sobre la cabeza del flamante Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (IVC+r) que dirige Carmen Pérez pende la espada de una sentencia que lo puede herir de muerte si el consejo de la Generalitat Valenciana sigue adelante con la decisión de  derogar la ley que creó el Instituto como entidad pública, en 2005, para incluirlo en un holding llamado CulturArts, que unificará el negocio de la cultura.

Esto recuerda –salvando distancias- el hachazo que el gobierno de PSOE asestó a la Biblioteca Nacional, lo que provocó la dimisión de su directora Milagros del Corral.

La Valencia pujante, que figuraba cada vez más en el panorama nacional e internacional, en diferentes campos, no deja de perder sus mejores soldados, bajas quizá irreparables en la guerra de recortes y ajustes por culpa del golpe de estado del mundo financiero a las democracias del mundo desarrollado. ¿Se acuerdan del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF)? Otro mascarón de proa fatalmente dañado.

Puesto cuartopoder.es en contacto con Carmen Pérez, nos ha comentado que esta inclusión en CulturArts, junto a 400 centros culturales de muy diverso pelaje, hará perder su condición de centro de investigación, lo que deja fuera de sus muros a los doctores universitarios que hasta ahora aportaban sus conocimientos. Así que desde la Sorbona, el profesor Thierry Lalot les ha hecho llegar su preocupación: “Literalmente, nos ha dicho que deben de estar locos, que ya no podrá mandar a sus doctorados; que es una gran pérdida”. Por lo pronto, en el instituto se han puesto las pilas y piden a quienes estén concienciados que apoyen con sus firmas la defensa del IVC+r. Con ello, quieren emplazar al consejo de la Generalitat a que "anule la puesta en marcha de un decreto que no supondrá ningún beneficio para la Comunidad Valenciana y los valencianos, sino más bien al contrario, constituirá un retroceso, incrementará el déficit público y pondrá en riesgo la conservación del patrimonio artístico valenciano, propiedad de todos los ciudadanos y herencia de nuestra historia".

Esta iniciativa ha enfadado muchísimo a la consejera de Turismo, Cultura y Deportes, Lola Johnson, que no comprende a qué viene tanto jaleo. Cierto es que la consejera lleva una racha en que todos se quejan de su gestión. También es verdad que donde se ponga el turismo y el deporte, que dan más pelas, que se quite la cultura, como es natural. Perdón por el sarcasmo.

Para aquellos que no estén familiarizados con las actividades del instituto, conviene decir que desde el comienzo de su andadura, el IVC+r no ha hecho más que contabilizar éxitos nacionales e internacionales y ha otorgado a la Comunidad Valenciana –desde sus sedes de Valencia y Castellón- el prestigio de una institución soberbia que ha crecido de forma sostenible, que ha gastado de manera responsable y eficiente y cuyos éxitos le han hecho merecedor de las mejores relaciones, entre ellas la de la universidad de la Sorbona, el  Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la Universidad Centroamericana, la Soprintendenza Speciale per i Beni Archeologici  di Napoli e Pompei, Academia Austriaca de las Ciencias, el Consorcio Berstein, el Indira Gandhi National Centre For the Arts, el Istituto di Fisica Generale Applicata de Milán, el Ministerio de Cultura de Marruecos, la Dirección General e Instituto histórico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Centrul National de Cercetare si Documentare in Domeniul Muzeologiei “Radu Florescu” de Rumania, la Hispanic Society of America de Nueva York. Y así.

Sus 46 trabajadores, entre doctores y diplomados de alto rango universitario, le dan categoría de instituto de investigación y formación, reconocido entre otros por el CSIC y por el Ministerio de Asuntos Exteriores, lo que le ha supuesto el rico intercambio con doctores de todo el mundo cuyos trabajos han servido para acabar con éxito un buen número de intervenciones.

El IVC+r está ahora trabajando en ocho proyectos subvencionados entre otros por el Ministerio de Cultura, entre los que se cuenta el del Barrio de Perfumeros de Pompeya, el arte rupestre de las fuentes del Betwa, en India, estudios técnicos sobre la obra de Joaquín Sorolla y otros de carácter más técnico.

Además, el IVC+r forma parte de la red de institutos de restauración y conservación creada por el Ministerio de Cultura. Según sus responsables, aparte del programa de becarios nacionales e internacionales, en los últimos años el instituto ha recibido a 75 colaboradores cuyo trabajo ha supuesto un ahorro de casi dos millones de euros a la Generalitat Valenciana. Con sus especialistas, el instituto atiende las necesidades de los laboratorios de restauración de la Universidad de Valencia, el Ayuntamiento, el archivo provincial de Alicante, además de restaurar el 90 por ciento de las piezas intervenidas de los Museos de Bellas Artes de Valencia y Castellón.

La degradación de su estatus, deja en entredicho el futuro de la institución. Una auténtica pérdida.

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