Agredidos y criminalizados: 2014 no mejora la situación de los periodistas

Los periodistas Garcia, a la izquierda, y Espinosa, abrazado a su mujer, a la llegada al aeropuerto de Barajas tras ser liberados. / Efe
Los periodistas Ricardo Garcia, segundo por la izquierda, y Javier Espinosa, abrazado a su mujer, a su llegada a la base aérea de Torrejón tras ser liberados después de seis meses de secuestro. / Efe

Con el fin de año toca echar la vista atrás y ver qué ha pasado en el mundo de los medios en estos doce meses. Empezaremos con una buena, mejor dicho, dos buenas noticias, que las malas llegarán después. En 2014 fueron liberados el periodista del Periódico de Catalunya, Marc Marginedas, el fotógrafo Ricardo García y el periodista de El Mundo, Javier Espinosa. Conociendo la suerte que han corrido otros compañeros, entre ellos James Foley, decapitado en directo por miembros del ISIS, la liberación de los nuestros, tras 6 meses de secuestro, merece abrir este resumen.

La situación profesional de los periodistas, dentro de nuestras fronteras, no ha mejorado excesivamente. Aunque se ha estancado el número de los que figuran en las listas del desempleo, se ha incrementado el de los que trabaja en condiciones precarias. El 85% de los que trabajan por cuenta ajena han visto reducido su salario y el 52% de los que son autónomos cobran menos de 1.000 euros mensuales, según consta en el Informe Anual de la APM 

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No son solo las condiciones económicas preocupan a la profesión, sino el modo en que se realiza su actividad. Las agresiones a periodistas, fotógrafos y la criminalización de su trabajo ha continuado en 2014.

Francisco Javier Díez (cuartopodervideos).

Durante la concentración "Jaque a la Monarquía" cuatro periodistas fueron agredidos por la Policía. El colaborador de cuartopoder.es, Francisco Javier Díez, grabó un vídeo en el que se aprecia perfectamente. Sin embargo, el juzgado de instrucción de Madrid archivó la denuncia que presentaron. Ahora están pendientes de que la Audiencia Provincial estime el recurso que interpusieron. También la periodista de Diagonal, Susana Sanz, vio como otro juzgado de Madrid absolvió a dos policías acusados de agredirla, por no tener las imágenes suficiente nitidez y cuestionando su posible manipulación.

La última palabra sobre agresiones a periodistas la ha tenido la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, justificando la agresión por no llevar un chaleco blanco que les identificara. El uso del chaleco deriva de un convenio firmado entre la Federación de Asociaciones de Periodistas (FAPE) y el Ministerio del Interior, que únicamente vincula a los asociados y "de forma voluntaria". La Federación de Sindicatos de Periodistas ha pedido a Becerril que rectifique sus palabras. 

A lo largo de 2014 los periodistas han tenido que pasar por el banquillo. La Audiencia Nacional imputó a tres periodistas vascas por cubrir un acto de la izquierda abertzale, acusándolas de enaltecimiento del terrorismo y el fotógrafo Pedro Armestre se sentó en el banquillo acusado de desórdenes públicos, daños y lesiones por cubrir una protesta pacífica de Greenpeace España en la central nuclear de Cofrentes. Felizmente, fue absuelto de todas las acusaciones.

Una activista de Greenpeace protesta contra la Ley Mordaza impulsada por el Gobiero. / greenpeace.org
Una activista de Greenpeace protesta contra la Ley Mordaza impulsada por el Gobiero. / greenpeace.org

Como parece que por la vía penal es difícil parar la información, que sea económicamente. La Ley de Seguridad Ciudadana, pendiente su aprobación del paso por el Senado, contiene sanciones graves para los profesionales que graben actuaciones policiales (castigadas con multa de 600 a 30.000 euros). Al sustraer su actuación de la esfera judicial, los profesionales que sean multados deberán pagar primero y solicitar amparo judicial después, con pago de tasa judicial.

Y con la abdicación de Juan Carlos I volvió a oírse la palabra censura en las redacciones. Una información sobre la renuncia del monarca provocó la salida de Ana Romero de El Mundo, por una supuesta censura de su información. Aunque el resto de redactores hicieron un comunicado señalando que nunca habían sido censurados, Romero abandonó el diario. Hasta ocho colaboradores dejaron la revista satírica El Jueves después de que la editora retirara 600.000 ejemplares con una portada en la que aparecía Don Juan Carlos. Y el monarca también fue culpable de que dos viñetistas que colaboraban en El Huffinton Post, sin cobrar, dejaran de hacerlo al no publicarse su trabajo, relativo a la abdicación.

En el último año tres cabeceras muy significativas de la prensa nacional -La Vanguardia, El Mundo y El País- han cambiado de director. La Vanguardia, a finales de 2013, cambió a José Antich por Màrius Carol, más cercano a Madrid y a la Familia Real, y a primeros de 2014 Pedro J. Ramírez y Javier Moreno cedían el testigo a Casimiro García Abadillo y Antonio Caño, respectivamente. Mientras que Pedro J. Ramírez dijo públicamente que le habían echado por ser incómodo al gobierno, en la redacción de El País no se encontraban felices con la llegada de Caño, cuya orientación ideológica consideran "conservadora".

José Antonio Sánchez, director de RTVE, caracterizado como enterrador en un montaje realizado por UGT. /
José Antonio Sánchez, presidente de RTVE, caracterizado como enterrador en un montaje realizado por UGT.

Este resumen no podía terminar sin hablar de RTVE. La televisión pública ha sido noticia durante todo el año, aunque las noticias no hayan sido buenas. La acusación de manipulación por parte del Consejo de Informativos, que empezó hace tres años con el nombramiento del presidente Leopoldo González Echenique y el director de los Servicios Informativos, Julio Somoano, tuvo su culminación en una rueda de prensa, que ofreció el propio Consejo, avalado por las firmas de 1.500 trabajadores, en el que acusaban a la dirección de “utilización partidista y progubernamental de los Servicios Informativos del medio público en el que trabajamos" además de culparla de la pérdida de credibilidad de los informativos de la televisión pública.

La llegada de José Antonio Sánchez como nuevo presidente, tras ejecutar el ERE de Telemadrid, no ha sido bien recibida por los periodistas, pues temen un expediente de regulación de empleo en su empresa, como tampoco lo ha sido la del nuevo director de Servicios Informativos, José Antonio Alvarez Gundín, procedente de La Razón. Más del 76% de la redacción de informativos votó en contra de su nombramiento.