ARCO 2017, el puente entre Latinoamérica y Europa

ARCO 2017 'Three laughing at one', escultura del artista español Juan Muñoz y, con su precio de 1,5 millones de euros, una de las piezas más caras exhibidas en la 36ª edición de ARCO que esta noche cierra sus puertas. / Emilio Naranjo (Efe)
‘Three laughing at one’, escultura del artista español Juan Muñoz y, con su precio de 1,5 millones de euros, una de las piezas más caras exhibidas en la 36ª edición de la feria de Arte Contemporáneo (ARCO) que esta noche cierra sus puertas. / Emilio Naranjo (Efe)

En cierta manera estaba cantado: desde hace años, y ante la crisis, ARCO ha querido especializarse, abandonando el proyecto de ser uno de los grandes del arte mundial y dedicarse más a ser el puente entre el arte latinoamericano y Europa. Lo tiene difícil, habida cuenta de la Feria de Arte de Miami, donde el dinero corre a espuertas, pero lo cierto es que, año tras año, la feria se dedica a un país latinoamericano. Este año toca Argentina y se tiene previsto que en 2018 sea Perú el invitado. Latinoamérica es un continente inmenso en el que muchos creen se encuentra el arte del futuro, o gran parte de él, por su condición de sincretismo cultural. La verdad es que, año tras año, la presencia de Latinoamérica en el arte que se mueve en las grandes ferias y bienales es cada vez mayor, habida cuenta de que el continente posee ferias y bienales propias desde hace muchos años y de gran prestigio, como la Bienal de Sao Paulo, una de las grandes del mundo.

Pero de ARCO, desde luego, lo primero es hablar de dinero porque, no nos engañemos, es una feria donde se vende y poco más, como mucho, la cosa se adorna con eventos de distracción para hacer más llevadera la compra venta de objetos y el ruidillo de las cajas registradoras, esto como metáfora. Así, Juan Muñoz y Salvador Dalí son los artistas más cotizados este año: Elvira González expone Three man laughing at one, de Juan Muñoz y lo vende por millón y medio de euros; El triunfo de Nautilus, de Salvador Dalí, obra pintada en 1941, se valora en millón y medio, también.

Publicidad

Un visitante de ARCO 2017 mira el cilindro de cristal 'Untitled' de Roni Horn
Un visitante mira el cilindro de cristal ‘Untitled’ de Roni Horn, valorado en un millón de euros. / E. N. (Efe)

Por su parte, la galería suiza Hauser & Wirth expone Untitled, de Roni Horn, ¿el precio?, un millón de euros… esto respecto a las grandes cotizaciones que no aportan nada, porque van sobre seguro, al igual que la expectación surgida por la conferencia que en el foro “Sobre el arte” pronunció el arquitecto Norman Foster.

Pero hay obras que llaman la atención, sobre todo los espacios dedicados a las instalaciones: así, Global cooling lamp, de Olafur Eliasson; la mujer tendida en el suelo, hecha un despojo de hule coloreado, en la galería berlinesa Crone o, desde luego, la consagrada a los refugiados y su drama en la inquietante instalación de Badi Babalov en la galería parisina Jérôme Poggi… y, luego, los habituales, Cuadro enhilado, de Juan Navarro Baldeweg, un bello bronce representando un torso de muchacha de Antonio López; cómo no, Anish Kapoor, una versión de El grito, de Edvar Munch realizada por Kota Ezawa, que me parece una broma; al igual que Habitación de arquitectura perdida, de Alicia Framis; y esto por no hablar del kitsch pasado por el tamiz del pop, en Body paint, donde percibimos con horror un Kent, versión masculina de la Barbie, transmutado en icono gay a lo querelle, pero sin pasarse, que Fassbinder era mucho Fassbinder y no es cuestión de transgredir demasiado.

Dos personas examinan la obra 'Global cooling lamp' (2006), de Olafur Eliasson. E. N. / Efe
Dos personas examinan la obra ‘Global cooling lamp’ (2006), de Olafur Eliasson. E. N. / Efe

Una feria que inauguraron los reyes de España y el presidente de Argentina y esposa, Mauricio Macri y Juliana Awada, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, una feria que no ha dado sorpresas, desde luego si pensamos que el realismo mágico de Rafa Macarrón, artista madrileño que fue Premio BMW de Pintura en 2010, es el artista que está en boca de todos como la gran promesa blanca, porque el primer día ya había vendido los dos cuadros que expone, 7 y Baile, sitas en distintas galerías, se mueve más en el terreno de la esperanza que en el de una obra acabada: se percibe mucho a Rothko, sus colores… casi, casi inverosímiles…

Pero vayamos a Latinoamérica, porque para esperanza, ellos. Arteinformado presentó 100 activos coleccionistas de arte latinoamericano, una especie de Gotha del arte de ese continente y de los nombres que cuentan. Muchos de ellos han pasado este fin de semana por Madrid.

Así, Aníbal Jozami, que ha presentado Bienal Sur, que es el nombre de la I Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América, un proyecto más que ambicioso donde hay implicadas más de 20 ciudades de 13 países y que cuenta ya con las aportaciones de artistas como Cildo Meireles, Christian Bontanski, Pedro Cabrita Reis y Reza, cuyo objetivo es dar a conocer al mundo la mirada del Sur.

Dos mujeres contemplan "Venezuela" P.U., de la serie Máscaras contemporáneas 2017, del artista español Fernando Sanchez Castillo
Dos mujeres contemplan «Venezuela» P.U., de la serie Máscaras contemporáneas 2017, del artista español Fernando Sanchez Castillo. / E. N. (Efe)

Algo que debería tener en cuenta el inefable Donald Trump. En el MOMA neoyorkino, Patricia Phelps de Cisneros es la fundadora en ese museo de la Junta de Adquisición de Fondos del Arte Latinoamericano y del Caribe. Venezolana, como Carolina Herrera, ha conseguido que el MOMA adquiriese medio millar de obras de arte latinoamericanas, obras que han servido para que el Museo neoyorkino las expusiera en abierta campaña contra el decreto de expulsiones del presidente estadounidense. Otro miembro de la Junta es Estrellita Brodsky, historiadora de arte y mujer de Daniel Brodsky, que es presidente del Patronato del Metropolitan Museum de Nueva York, que ha visitado ARCO junto a Patricia Phelps. Para Brodsky el problema generado por Trump es terrible y para ello no queda otra que la resistencia. Por de pronto, el Metropolitan va a realizar una retrospectiva de Lydia Pape, la primera en Estados Unidos, y ha comisariado una exposición de Julio Le Parc en el Pérez Art Museum, de Miami, donde la han visitado 100.000 personas en tres meses.

Resistencia que viene de las elites latinoamericanas de Nueva York y Miami, elites poderosas.

Respecto a las adquisiciones de instituciones públicas, a día de hoy sabemos que el Reina Sofía ha adquirido 18 obras en ARCO por valor de 389.200 euros.

No pienso hablar de la instalación donde se exponen 15 condones, porque resulta reclamo tonto pero que funciona. Aquí lo dejo.