Equidistantes, cobardes y valientes frente a la ultraderecha

  • Mientras Santiago Segura metía en el mismo saco a la ultraderecha con el resto de partidos, Nadal la normalizaba de forma bastante evidente en alguna declaración
  • El caso Trueba dejó preocupados a muchos. Cuando te juegas los cuartos de esa manera, poca broma con las opiniones políticas.
  • Algunos artistas sí siguen expresándose con libertad, desde Daniel Guzmán a Beatriz Rico, pasando por Anabel Alonso o Ismael Serrano

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En los últimos días hemos leído mucho la palabra equidistante. Su significado es el siguiente: “Que es equilibrada y no se inclina ante las partes de un conflicto”. En el caso que nos ocupa, el conflicto es el trabajo del Gobierno en una crisis mundial frente al ruido de los opositores, en especial una ultraderecha acostumbrada a los mensajes de odio, los ultrajes y una constante crispación.

La polémica saltó hace días por un tuit de Santiago Segura (fechado el 24 de mayo) que decía: “Que tristeza esa España de fachas y de rojos, de malos y buenos, de extrema derecha fascista o bolcheviques bolivarianos. Banderas, himnos, caceroladas, odio fratricida y mal rollo perpetuo. Concordia, entendimiento, armonía... Igual suenan a descafeinado, pero son palabras necesarias”. Pero no sonaba a descafeinado, sonaba a equidistante porque metía en el mismo saco a la ultraderecha con el resto de opciones políticas. 

Segura equiparó a quienes pretenden tumbar a un Gobierno en medio de una pandemia mundial con los que respetan el juego democrático. ¿Tiene el señor Segura derecho a ser de derechas, si es que lo es? Nadie dice lo contrario, tiene el mismo derecho que el cantante Francisco, José Manuel Soto, Marta Sánchez, Los del Río, Felisuco, Toni Cantó, Albert Boadella, Josema Yuste, Paco Arévalo o Enrique San Francisco, que en una charla realizada con el infame Javier Negre dijo que estaba “muy de acuerdo con muchísimas cosas de Vox”. O que Fernando Sánchez Dragó, el gran fichaje “intelectual” de la ultraderecha que llegó a decir que “no debería existir el sector público” cuando ha cobrado, durante muchos años, muy generosos sueldos de televisiones nacionales y autonómicas.     

Igual de equidistante que Segura se mostró el famoso tenista Rafa Nadal, que declaró en una entrevista: “¿A mí qué más me da si lo hace bien Vox, el PP, Podemos, el PSOE, Ciudadanos o el que sea? Me da igual Casado, Abascal, Arrimadas, Iglesias o Sánchez”. Con esa equidistante contestación, Nadal normalizaba a la ultraderecha de forma bastante evidente. Y no hay quien se trague que le dé igual uno que otro. 

Otro representante del deporte español, el portero Pepe Reina, no resultó nada equidistante al mostrarse claramente a favor de la ultraderecha. En su Twitter escribió junto a una foto de la manifestación de Vox: “¡Ah! Pues parece que ha salido gentecilla a la calle, ¿no?”. Lo acompañó con emojis de aplausos, la bandera de España y los hashtags #democracia y #unidossomosmasfuertes. 

Y en medio de los equidistantes y los que se mojan están los que callan, que es la mayoría entre “la gente de la cultura” en España. Casi la totalidad de los que se dedican al cine, la televisión, la música o la literatura no se meten en política, no muestran manifestación ideológica alguna. Y las redes solo las usan para hacerse publicidad, para promocionarse.

La suya es una reacción timorata y conservadora, pero también comprensible. Santiago Segura, uno de los protagonistas de La reina de España, vio como la película naufragaba en los cines (400.000 euros recaudados frente a 11 millones de presupuesto) después de que Fernando Trueba dijese, tras recibir el Premio Nacional de Cinematografía, no haberse sentido español “ni cinco minutos” de su vida.  

Fue la típica declaración que a Trueba en ese momento le parecería tremendamente ingeniosa, sobre todo con el ministro Íñigo Méndez de Vigo Montojo, ‎Barón de Claret, delante. Pero lo pagó caro, aunque tampoco es probable que sus haters ultras estuvieran esperando el estreno de La reina de España para llenar las salas. Esa gente no entra a ver una película española ni borracha. Y el film era lo suficientemente malo como para fracasar en taquilla sin necesitar boicots de la derecha.  

Pero el caso Trueba dejó preocupados a muchos. Cuando te juegas los cuartos de esa manera, poca broma con las opiniones políticas. Y todavía se recuerdan otros casos de acoso, como los de los desaparecidos Pepe Rubianes, Federico Lupi o José Luis Cuerda, que nunca ocultaron su desprecio hacia la derecha más rancia y radical. También sufrieron serios ataques de la ultraderecha el espectáculo del humorista Dani Mateo y el de Edu Galán y Darío Adanti (Mongolia).  

Aun así, hay unos cuantos valientes en las redes sociales que dan su opinión con libertad y que se ponen de cara frente a la crecida ultraderecha. Estos son algunos ejemplos:   

Daniel Guzmán

Ganador de dos premios Goya (mejor cortometraje de ficción y director novel), Guzmán se ha manifestado a favor del Ingreso Mínimo Vital y ha apuntado en su cuenta de Twitter a la derechona de los barrios pijos: “Las caceroladas han terminado, los españoles y muy españoles ya pueden seguir jugando al golf”. También protagonizó un rifirrafe con el torero Cayetano Rivera, derechista que animó las algaradas contra el gobierno. Guzmán le escribió: “Cayetano, entiendo tu aburrimiento y malestar por no poder ganar dinero matando animales en estos momentos, pero entiende que ahora hay cuestiones humanitarias, sanitarias y sociales más importantes. Instar a un golpe de estado, quizá, no es lo más conveniente en una democracia”. 

Anabel Alonso

Cómica de raza, Alonso suele recurrir al humor para pitorrearse del facherío y sus textos breves son un éxito morrocotudo en la redes sociales y carnaza para todo tipo de medios. Alonso hizo mofa hasta del relevo del número tres de la Guardia Civil en medio del escándalo por el informe del 8-M (“A este paso la Guardia Civil se va a quedar en “el guardia civil”) y se enfrentó a los exaltados de los barrios pijos: “Están en su derecho de manifestarse, faltaría más. ¿Pero no pueden esperar un poquito, que avance la desescalada, que no pongan a nadie en peligro y que no contaminen?”. 

Paula Vázquez

Fue insultada en masa en Twitter con improperios como “puta” o “mugrosa”. Y todo por celebrar que se aprobara el Ingreso Mínimo Vital. Otra actriz, Beatriz Rico, sufrió una avalancha de insultos por algo tan humano como celebrar que España dejaba de contar muertos diarios. Así lo escribió: “Me voy a la cama triste, incrédula y hundida. He compartido feliz la noticia de que hoy, por fin, han anunciado 0 fallecidos. Me están insultando, me “ordenan” que quite el tuit o lo corrija. ¡Hay gente molesta porque las cifras de fallecidos mejoren! Es de terror. ¿Sois personas?”.   

Gorka Otxoa

El actor de Vaya semanita, Pagafantas y Fe de etarras también es contundente y valiente, nunca se anda con medias tintas en su cuenta de Twitter: “Si hay fascismo, no hay democracia. Si no hay antifascismo no hay democracia. Es sencillo”. Sobre la famosa bandera gigante desplegada en el Barrio del Pilar bromeó: “Y nosotros con Fe de etarras queriendo hacer comedia con banderas grandes. Madre mía...”.  

Ismael Serrano

Uno de los que mejor ha resumido el acoso de la ultraderecha es él: “En estos días mi Twitter se llenó de trolls por un tuit que no era especialmente controvertido. Diferentes artistas desde EEUU hicieron un llamado internacional para sumarse a una campaña contra el racismo. Yo decidí apoyarla. De repente cientos de cuentas que no me siguen (incluidos distinguidos diputados de Vox) aparecieron comentando mi tuit, acosándome, insultándome en un claro intento de intimidarme para que desista de escribir y aparque mi cuenta. El empeño de la ultraderecha es trasladar esa sensación de consenso (el Gobierno es un caos, los emigrantes son peligrosos, conspiraciones judeomasónicas) del mundo virtual al real”. 

Otro actor que nunca ha ocultado su rechazo a las ideas de la ultraderecha es Antonio de la Torre, que ha defendido el Ingreso Mínimo Vital, ha denunciado las informaciones cocinadas de la Guardia Civil y la infame gestión de Ayuso en la Comunidad de Madrid. También Paco León acusó a Vox de delito de odio (por un demencial ataque a todo el cine español) y Hugo Silva escribió sobre la caravana de Vox: “Alentar a la gente a hacer algo peligroso para todos es tan miserable como hacerlo”. Los tres han demostrado tener agallas. 

Ante los equidistantes o los cobardes, están los valientes y los libres. Para advertir de un evidente peligro para el futuro del país y para enfrentarse a gente mezquina y tremendamente dañina. Menos mal. 


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22 Comments
  1. Miguel says

    Solamente sensaciones penosas me produce este » buscavidas» que aparece en todas la » salsas» . Desde » Torrente el brazo tonto de la ley » este individuo no ha vuelto ha hacer nada ni siquiera reseñable.
    Pero no deja de ser una opinión personal.

  2. Miguel Ángel says

    Gran artículo

  3. Michael says

    A mí este artículo me huele a caza de brujas. Decir que a uno no le gusta el ambiente guerracivilista (que este artículo fomenta), que es lo que ha hecho Segura, le convierte ya en sospechoso de «facha». Es decir, si no se está con la izquierda, es que uno es facha y de Vox. Una izquierda que está gestionando de forma penosa una crisis de miles de muertos, que purga a la Guardia Civil por no delinquir, que vigila las redes sociales para que no le critiquen… Pero no se puede criticar nada porque entonces es que eres facha. Qué coartada tan buena para seguir cometiendo tropelías.

    También me hace gracias que el artículo divide la ultraderecha de «el resto de opciones políticas». Muy sibilino. En ese saco de «el resto» están mezclados partidos moderados y democráticos con los populistas de extrema izquierda (¿ultraderecha no pero ultraizquierda sí?), la enésima encarnación de Batasuna (que aún no han condenado a ETA), los indepes que hace nada quisieron separarse por las bravas… todos aquellos con los que Sánchez dijo que no gobernaría nunca.

    En fin, ahora lincharán este comentario, llamándome facha por atreverme a criticar a la izquierda (da igual que Vox me dé el mismo repelús que Podemos). Ya se sabe, los de izquierda son «valientes y libres», el resto «fachas», «equidistantes» o «cobardes». El día menos pensados empezaréis a marcar las puertas de las casas. Qué razón tiene Segura.

    1. Miguel says

      El que es un » buscavidas» o un trepa siempre encuentra un hueco donde acomodarse , tenemos ejemplos en lo que llaman clase política todos los que se quieran.
      PD
      Lo único que se te quedo en el tintero es recordar que la banda PPra y los naranjitos del Riverita son moderados , de centro y la decencia su estandarte ; bueno y eso de : » y dos huevos fritos…» .
      Si es que………….

    2. Mig says

      Que te da el mismo repelús Vox que Podemos no te lo crees ni harto de vino. Si el artículo te pica es muy obvio que es porque te toca la crítica a los supuestamente «ni de izquierdas ni de derechas» y supuestamente «moderados» que repiten los mantras de la extrema derecha (en cuya expansión hay mucha culpa del propio PSOE y sus jugueteos tricornios) y son complacientes con todo tipo de burradas del facherío más bárbaro mientras se hacen los razonables.

      Tú sigue tranquilo a lo tuyo con la cacerola junto a esos que llaman los taxis que «te dan tanto repelús» que a quien van a perseguir policias y jueces es a los que plantan frente al fascismo, no a fascistas y ladrones.

      De todas formas la muestra de que la derecha de este país va camino de dejar a Bolsonaro y a Le Pen como moderaditos es que esté tan enloquecida y pinocheta con un gobierno al cual con bastantes dificultades se le puede pintar como centro izquierda.

      El problema de la derecha de este país es que no es que sea mala , es que es ridículamente ignorante.

      1. Mig says

        El como lo de «ni de izquierdas ni de derechas» de éstos en el gobierno les vuelve a la cara como escupitajo al viento da para mucho más.
        https://ctxt.es/es/20170208/Firmas/11077/Podemos-Vistalegre-II-renta-basica-izquierda-ilustracion.htm

    3. Javier G. says

      No te he llamado facha, ni lo pensado, ni nada tienes que ver conmigo.
      Hace ya doscientos años y pico, se descubrió el continente australiano. Hasta entonces, si algo querías decir con obvia certeza era que «los cisnes eran blancos», ya que hasta el momento no se había observado lo contrario.
      Fué entonces y tras el avistamiento de cisnes negros en Australia, que la premisa, dejó de ser cierta. Ya no todos los cisnes eran blancos.
      Ni tú eres un cisne blanco, ni sabes donde mirar y si me apuras por bien que escribas castellano, tú no eres de aquí. El nombre, te delata.
      Espero encuentres tu lugar entre nosotros. Somos diversos y tenemos Historia. Historia que son nuestras vidas y me parece que no la tuya.
      Si me equivoco, ruego me disculpes por intentar ponerte un poco de luz.
      Somos el 2º país del mundo con más muertos en la cuneta, por detras de Corea (no me quiero equivocar).
      Para cuando un encuentro con la Historia y nuestros seres queridos?

      1. Mig says

        Esta gente tiene ya un encuentro con la Historia. Con la Historia inventada . Y con el delirio. La gente que odia la democracia y se coaliga con fascistas declarados, reclamándose demócratas. El fascismo es democracia y el antifascismo es fascismo, su pelotera mental.
        Hacer crítica política es caza de brujas… si se hace a los que corruptos, autoritarios y golpistas.

  4. DAVE says

    Yo soy equidistante porque desprecio a la extrema derecha y ¿al resto de opciones políticas? NO, ROTUNDAMENTE NO. Dentro del resto de opciones políticas hay partidos de izquierda y de derechas pero también de extrema izquierda que en esencia es lo mismo que la extrema derecha. También desprecio al comunismo porque busca imponer sus criterios sin democracia, Tanto Vox como Podemos son partidos legales pero ambos defienden lo mismo: la intolerancia hacia el que no piensa como ellos.

    1. Miguel says

      No pidas cita para el oculista ; por bueno que sea no te va a poder solucionar nada.
      Salud.

  5. Fernando says

    Bravo por no ser equidistante Quique San Francisco , o Josema Yuste . Los nombro porque el autor no lo hace . Sera que el autor es parcial ?

    1. Mig says

      A, que si no se nombra a todos los fachas conocidos se es parcial. Será que hay pocos.

    2. Mig says

      Y está citando a los que se plantan frente a la extrema derecha, no a los que le hacen guiñitos o apoyan abiertamente. Que no te enteras.

    3. Miguel says

      Dificultad de comprensión lectora con el artículo.Relee el texto nuevamente.

  6. Julian says

    Cierto, no hay equidistancia, la extrema derecha te quitará la libertad embistiendo como Miura enfurecido, la extrema izquierda usando la inteligencia.

    1. Mig says

      Los derechos y libertades no las han traído los equidistantes. Los equidistantes siempre han apoyado y hecho guiñitos a los que se han opuesto literalmente a muerte a la democracia, a las libertades, a los derechos humanos individuales y colectivos , al sufragio universal, etc , desde la Revolución Francesa. Los que ven con simpatía a la extrema derecha y con odio a la izquierda más moderada.
      Pero los equidistantes qué van a saber aparte de su derechismo mal blanqueado y su historia ficticia.

  7. Miguel says

    » Ande andará…» la extrema izquierda , lo que si sabemos es donde anda la extrema derecha cada vez más vigorosa y saludable.Y equidistancia es la distancia igual entre dos puntos ; pero aquí continuamos teniendo un solo punto donde empieza y acaba este cotarro de país : franquismo saqueador » puro y duro» .

    1. Mig says

      Tampoco sabemos dónde anda la izquierda, por desgracia.

      1. Miguel says

        Desde luego que si pretendemos encuadrar a la P$o€ a estas alturas como un partido de izquierda ; es más fácil encontrarse un » unicornio azul» .Y lo que denominan como » izquierda» ya se encargan bien de tenerla fragmentada. Pero mira a ver en UP que lo mismo te llevas una sorpresa y puedes votar a alguien que de momento ; si representa a las clases sociales más desfavorecidas . De ahí todo el «modo pánico » en que ha entrado este penoso y acabado régimen.
        Salud.

        1. Mig says

          Tengo a UP bastante mirados y votados, gracias. Sorpresas, me las llevaré el día que quiten la ley mordaza, las reformas laborales , los colegios concertados y hagan una medida de verdad contra los paraísos fiscales y la evasión fiscal; no me hace falta mucho más ni siquiera que limpien el estado de franquistas y nazis, reivindiquen en serio la república , aboguen por la renta básica o en general, cumplan con lo que han dicho. Y el día que Podemos tengan participación real y no una farsa, aparquen la majadería de ni de izquierdas ni de derechas y vuelvan al manifiesto mover ficha o el programa de las europeas de 2014 y hagan una crítica real sobre sus errores con eso ya no me llevaré sorpresa, tiraré cohetes y brindaré un día entero.
          Nada de eso hace buena a esta derecha salvaje pero fanboyismo, por mi parte, el mínimo.

          1. Miguel says

            Para que se cumplan todos esos objetivos UP debe de tener un respaldo mayoritario, y hay suficiente base de «hormigas obreras…» como para poder conseguirlo . Pero………
            Fanboyismo alguno por mi parte tampoco ; quizás eso que tenía perdido y que se llama : » esperanza» .
            Salud.

          2. Mig says

            No es cierto que no se pueda. Para derogar la ley mordaza, las reformas laborales , los colegios concertados y hacer una medida de verdad contra los paraísos fiscales y la evasión fiscal tienen votos.
            Otra cosa es si habláramos de reformar la Constitución o cosas así.

            Esperanza… cuando den señales de firmeza política. Que las derechas legislan lo que les da la gana sin complejos sólo con tener los escaños. Y éstos…

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