Tinder, la app para ligar, no es tan segura como se cree

Tinder, la app para ligar más utilizada en el mundo, ha renovado su diseño esta semana. / Foto: Tinder

Más de 50 millones de usuarios en todo el mundo tratan de buscar una persona compatible a través del teléfono móvil utilizando Tinder. Sin embargo, esta aplicación, la más popular a la hora de encontrar una pareja estable o alguien con quien pasar un buen rato, puede presentar más problemas de los que sus usuarios piensan en cuanto a privacidad y seguridad de la información.

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Esta afirmación no hace referencia a la posibilidad de que una persona conocida encuentre nuestro perfil en Tinder y sepa que utilizamos aplicaciones móviles para ligar, principal razón esgrimida por los usuarios para esconder su cara en las fotos de perfil –algo que el 10% hace–, sino que va mucho más allá.

La aplicación almacena de cada usuario muchos más datos e información personal de la que éste pueda imaginar. En este sentido, recopila todo tipo de variables y es capaz de conocer si a un individuo le gustan más las personas con un determinado color de pelo, de ojos o de piel, teniendo en cuenta a quiénes les da “me gusta” y a quiénes no.

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Sin embargo, Tinder sabe mucho más que eso. La aplicación requiere que el usuario se registre en ella mediante su cuenta de Facebook, proporcionando su nombre de usuario y contraseña, lo que en principio resulta una ventaja para él porque no necesita introducir su información personal.

Pero este pequeño gesto abre las puertas a la compañía propietaria de Tinder (Match.com, el famoso conglomerado de páginas web para citas) a una infinidad de datos personales: además de saber cómo nos gustan las personas, accede a informaciones que le proporciona la red social como el listado de quiénes son nuestros amigos, qué empresas seguimos en la plataforma o qué tipo de contenidos compartimos más en Facebook.

Eso provoca que la base de datos que tiene Tinder con información de cada usuario sea mucho más amplia de lo que la mayoría imaginan. Recientemente una periodista del diario británico The Guardian solicitó a la aplicación un informe con toda la información que poseía de ella (algo que cualquier plataforma online está obligada a proporcionar a sus usuarios) y, para su sorpresa, recibió un archivo PDF con más de 800 páginas de información personal sobre sus hábitos, gustos y tendencias.

La pregunta parece obvia: ¿Para qué conserva Tinder toda esa información de sus usuarios, incluso meses después de que hayan dado de baja el servicio? La respuesta es igualmente fácil de adivinar: para obtener un rédito económico proporcionándosela a los anunciantes. Sabiendo los gustos y preferencias de cada uno de los 50 millones de individuos que tratan de buscar el amor –estable u ocasional- en la plataforma, la compañía puede ofrecer publicidad muy segmentada, mostrando anuncios casi personalizados a cada usuario.

Sin embargo, tal recopilación de información también supone un riesgo elevado para la privacidad de los usuarios. Según ha advertido esta semana la compañía de seguridad Panda Security, en caso de que un ciberdelincuente acceda de forma ilícita a las bases de datos la información personal de millones de personas quedaría disponible en la red, a manos de cualquier hacker con sólo realizar una búsqueda en Google.

Esto resultaría controvertido. Podría saberse con cuántas personas ha estado hablando un usuario e incluso se podrían filtrar sus conversaciones dentro de la app social. “Es realmente importante que se asienten bien las medidas de seguridad que rodean al Big Data que manejan las empresas como Tinder. Si esta información cayese en malas manos, las consecuencias serían nefastas”, señala Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager en Panda Security.

Por su parte, Tinder ha declinado realizar ningún comentario al respecto. La compañía ha aprovechado la semana para presentar sus “reacciones” una nueva forma de relacionarse en la aplicación enviando corazones, sonrisas y otros dibujos en movimiento a las personas con las que se tiene afinidad. Además de esta funcionalidad, Tinder también ha estrenado un nuevo sistema de navegación que facilita pasar de un perfil a otro y la posibilidad de ver las fotografías de cada miembro de la plataforma.

 

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