Las víctimas de bebés robados salen a la calle con “todas las esperanzas” en la nueva ley

Acostumbradas a no ser escuchadas, las víctimas de los casos de bebés robados en España ven como importante cada paso que se da. En noviembre todo el Congreso de los Diputados se puso de acuerdo en admitir a trámite una ley que les reconoce como víctimas de crímenes de lesa humanidad y les ayudaría para encontrar a sus familiares y obtener justicia. Ahora tienen “todas las esperanzas” puestas en que la norma se apruebe en esta legislatura y han salido a la calle este sábado en Madrid para pedir celeridad a quienes son responsables de ello.

Bajo el lema “la ley de bebés robados es nuestra esperanza” han caminado este sábado en Madrid, desde la Catedral de la Almudena hasta el Tribunal Supremo, madres y familiares afectados de todo el Estado, de lugares tan diversos como Euskadi, Cantabria, Baleares, Euskadi, Aragón o Andalucía. La sombra de unas posibles elecciones generales se ciñe sobre los posibles avances, pero las víctimas han dejado claro que no retrocederán en su lucha.

Una de las asistentes a la marcha.
Una de las asistentes a la marcha./ M.F.S.

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“Es preciso que el Parlamento apruebe la proposición de ley por unanimidad. Las víctimas nos merecemos ese consenso”, ha indicado Sol Luque, presidenta de la asociación Todos los Niños Robados Son También Mis Niños, que forma parte de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA), y lleva impulsando la proposición de ley desde hace más de un año. “Desde aquí les decimos a todos los políticos y diputados que tenemos nuestras esperanzas puestas en ellos. Es una cuestión de Derechos Humanos, solo nos interesa saber qué pasó y encontrarlos, no deben preocuparse por las compensaciones económicas. Si nos fallan, también les decimos que las víctimas no vamos a rendirnos nunca”, ha añadido.

A la marcha han acudido también representantes políticos. Por una parte, el parlamentario socialista en el Congreso Antonio Hurtado y la diputada en la Asamblea de Madrid por el PSOE Carla Antonelli. Por otro lado, el diputado de Podemos David Carracedo y la diputada de la formación morada en la región madrileña Elena Sevillano.

El diputado del PSOE, en declaraciones a cuartopoder.es, ha incidido en la necesidad de que se cree “una fiscalía especializada, una unidad de policía específica y una serie de herramientas como el banco de ADN” para las víctimas. En febrero acabará el plazo de presentación de enmiendas, que se verán en comisión, y Hurtado espera que a mediados de año la nueva ley pueda ver la luz. “Hay un consenso amplio que esperemos que continúe hasta el final”, ha dicho en relación a otros grupos parlamentarios como PP y Ciudadanos.

Por su parte, Carracedo, de Podemos, ha celebrado la presencia del partido socialista, pero ha insistido en la necesidad de que “el Gobierno de Pedro Sánchez saque unas partidas en los presupuestos, inexistentes hasta ahora, para asistencia jurídica, asistencia psicológica, pruebas de ADN y exploración de la vía policial”. Sin dotación presupuestaria, la norma podría quedarse en papel mojado.

“Estos niños no están ni muertos ni vivos, están desaparecidos”

La manifestación ha acabado frente al Tribunal Supremo, que debe resolver los recursos interpuestos por las víctimas en dos casos de bebés robados. Uno de ellos es el de Inés Madrigal, la bebé robada en Madrid cuya sustracción tiene como responsable probado al doctor Eduardo Vela, aunque el delito se ha considerado prescrito. Otro es la sustracción de un recién nacido en el Hospital Manuel Lois de Huelva en 1992. Las víctimas han recordado este sábado al alto tribunal que “el robo de niños no prescribe” según el derecho internacional y la propia legislación española.

Víctimas de Bizkaia./ M.F.S.

A la marcha, se han acercado víctimas de todo el Estado, como la Asociación de bebés sustraídos de Bizkaia. Su presidenta, Marga Calvo, tuvo un bebé en 1965 en un hospital de Santurce y le dijeron que nació muerto. “No me dieron ningún tipo de medicina cuando, en esa circunstancia, me tendrían que haber suministrado oxitocina o algo que ayudase al parto”, explica. “Empezamos a buscar a nuestros bebés muertos y nos encontramos con que están desaparecidos. Esos niños no están ni muertos ni vivos, están desaparecidos”, denuncia.

También hay casos de víctimas que buscan a sus hermanos, como Juani Rodríguez, quien pide que se abran los archivos para poder encontrar a todos los familiares. Tiene tres hermanos, pero le faltan otras dos. Busca a una hermana que nació en 1976 en Zafra (Badajoz) y otra que nació en el 90 en un parto múltiple en la maternidad de Badajoz. En 2011 interpusieron las denuncias, pero “se han archivado por falta de pruebas”. Por otro lado, Cristina García sabe que es adoptada y sospecha que su madre era republicana y la tuvo en la cárcel durante el franquismo. Supuestamente nació en 1968 en la maternidad de O’Donell, hoy Hospital Materno Infantil Gregorio Marañón, pero otros documentos indican, de manera contradictoria, que nació en 1967, explica.

Todas estas víctimas tienen su esperanza puesta en el Congreso, en una ley que obligue a romper el silencio que se ciñe sobre los casos de bebés robados y les ayude a encontrar a sus familiares en una trama que se inició en el franquismo, como represión política, y se acabó extendiendo hasta entrados los años 90.