José Palazón, sobre los ‘menas’: “Con el tiempo va minando su credibilidad en el sistema“

  • Entrevista al presidente de la asociación PRODEIN, veterano activista por los derechos de los menores extranjeros y de origen marroquí en Melilla

Aunque hoy en día parezca algo novedoso, la llegada de menores extranjeros sin acompañar data de los años 90. Lo sabe muy bien José Palazón (Cartagena, 1955), presidente de la Asociación Pro Derechos de la Infancia (PRODEIN), quien desde entonces presta ayuda a estos niños y niñas en Melilla, pero también a los menores de origen marroquí, a sus madres o a los migrantes sin documentos. Este profesor conoce bien lo que ocurre en este territorio fronterizo, donde las diferencias entre la población española y la que tiene otro origen se perpetúan más allá de la valla. Acaba de visitar Madrid para llevar al Ministerio de Educación unas firmas que exigen la escolarización de 200 menores de origen marroquí. Conversamos con él cuando consigue despegarse de un teléfono que no para de sonar.

Su organización, PRODEIN, acaba de registrar cerca de 100.000 firmas para que se escolaricen más de 200 niños que este año han quedado fuera de la lista de los colegios en Melilla y no podrán asistir a la escuela. ¿Por qué ocurre esto?

– Esta es la cuarta vez en ocho años que pedimos la escolarización de niños, con una media de unos 200 cada vez. En años anteriores lo hemos conseguido. Los que hemos escolarizado son, casi siempre, niños de Melilla que quieren ir al colegio. Los padres ven que no los admiten. No se escolarizan porque les piden el padrón y en Melilla es muy difícil obtenerlo porque, para ello, tienes que tener la residencia y cuando vas a pedir la residencia, te piden el padrón... Así hemos detectado que viven hasta tres generaciones. Unas 20.000 personas de 80.0000 que viven en la ciudad están en esa situación. Hay abuelos que lucharon en el Ejército con Franco y sus mujeres, hijos y nietos no tienen documentación.

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Además, al pedir la solicitud de escolarización la familia tiene que poner los datos: dónde vive, qué documentos tiene y todo eso es información que se facilita al Gobierno... También hay miedo a que puedan utilizar esa información para expulsarles.

--¿Cree que estas trabas responden a algún tipo de interés?

– El padrón, que es lo que abre el permiso a la residencia, es una forma de control para evitar lo que ellos llaman “el efecto llamada” y que no venga mucha gente. Es una manera de decirle a la gente que, aunque pueda llegar, no se va a poder instalar. No tener padrón es otra valla: no tiene alambres que te cortan, pero te deja sin colegio, sin médicos... Las heridas que te causa son mucho más profundas y duran toda la vida. Tratar el padrón como un recurso antiinmigracion es la peor valla posible. En ese control participa la Consejería de Administraciones Públicas que es la que da el padrón, Extranjería de la Policía Nacional, Educación, Sanidad, es decir, un conjunto de los organismos de la ciudad tanto locales como nacionales.

Cualquier menor tiene derecho a la educación básica por ley. ¿Cuáles son los argumentos para dejarlos sin escolarizar?

– La ley educativa dice que los niños que viven en España tienen que estar escolarizados, independientemente de cual sea su situación administrativa y la de sus padres. No es exigible ni el padrón ni ninguna otra cosa. La gente se asusta de Vox, pero en Melilla hemos tenido un gobierno de ultraderecha, de la peor derecha del PP, desde hace 20 años. En los últimos 10 años solo se ha abierto un colegio, cuando somos la población con el índice de natalidad más alto de toda España. En los colegios hoy, y desde hace muchos años, la ratio era una de las mas altas de España. Uno de los argumentos que se esgrimen para no escolarizar niños es que son muchos y los colegios están llenos. Es un argumento que yo nunca he oído en ninguna parte. Aunque hubiera muchos, los niños nunca sobran. En una ciudad con unos presupuestos altísimos, que tiene el presupuesto de Granada cuando esta tiene el triple de habitantes, no se han hecho colegios. Pero aquí estamos nosotros y las familias para decir que somos de aquí y nos vamos a quedar.

¿Los Menores Extranjeros No Acompañados, agrupados bajo el controvertido acrónimo de MENA, tienen también estas dificultades para acudir al colegio?

– Tienen dificultades porque se les separa en el colegio, algunos no van al colegio y hacen esfuerzos por llevarlos, pero es distinto. Si hay un niño extranjero no acompañado que quiere ser escolarizado, se le escolariza. Tienen, entre comillas, más facilidades. El niño de una familia siria que está en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes), por ejemplo, se escolariza, pero hay niños de Melilla que no van al colegio nunca.

Escapadas, peleas, robos... Esa es casi toda la información que aparece de los 'menas' en los medios de comunicación. ¿Qué piensa del tratamiento informativo que se les da?

"El tratamiento informativo de los menores se basa en los intereses de los gobiernos español y marroquí"

– Es un tratamiento político y económico en función de los intereses de los gobiernos español y marroquí. Ambos pueden ejercer mucha presión sobre los medios de comunicación. En las pasadas elecciones locales, en Melilla el monotema fue “la invasión de los menores” y la falta que hacía que el Gobierno tomara la medidas. Melilla aumentó la presión y consiguió un montón de dinero. Terminaron las elecciones y se dejó de hablar del tema. En las elecciones generales, el tema fue “los niños marroquíes nos invaden y se van a meter en los colegios...”. Se decía que no sabían hablar español, aunque todos saben hablar español perfectamente. Por desgracia, muchos medios de comunicación son muy imparciales, no tienen información, sino que hacen pura política.

¿Cual es la situación de los menores no acompañados ahora mismo en Melilla?

– Ha cambiado el gobierno. Ya no hay un gobierno de extrema derecha, sino una coalición del resto de partidos y, de pronto, parece que no hay problemas. La situación es muy parecida, ni tan mala como se decía, pero tampoco es que no esté pasando nada. Hay unos 30 o 40 niños en la calle. En total, entre niños y mayores de edad puede haber unas 100 personas que siguen en la calle, intentando subirse a los camiones para llegar a la Península.

¿Por qué muchos menores quieren escapar para intentar llegar a la Península? ¿Qué medidas son las necesarias para garantizar una vida digna a estos niños?

– Los niños se escapan porque no se les está dando una vida ni medianamente digna ni mínimamente digna. Se van porque el sistema de protección de menores no les genera ninguna confianza, entre otras cosas porque al cumplir la mayoría de edad son expulsados del centro de menores sin ningún tipo de documentación. Melilla es un lugar con mucha Policía que les va a pedir los documentos y de la calle automáticamente son expulsados a Marruecos. Todos los niños que están en el centro y ven que ese mayor, que lleva siete u otro años en el centro, ha cumplido la mayoría de edad y lo echan, piensan: ¿me voy a quedar un montón de años para que me echen? Con el tiempo va minando su credibilidad en el sistema.

Que haya más niños en las calles es consecuencia de las malas políticas y de que no se les trata como niños, sino como animales. El Gobierno dio 40 millones de subvenciones para las comunidades autónomas. En España hay unas leyes que dicen que si un niño llega a Melilla, la tutela la tiene Melilla y si llega a Madrid, Madrid asume la tutela. Teniendo esas leyes, el Gobierno ofrece unos pocos miles de euros por niño. Está haciendo un reparto de niños por España en base a un criterio indefendible por un gobierno: la solidaridad. Es un mercado de niños en el que los mandan para otro lado cuando tenían un colegio o amistades. Eso son políticas de maltrato. Tanto en los temas migratorios como con derechos ciudadanos este que se esta convirtiendo en una legislación que no se aplica.

-- ¿Qué consecuencias puede tener no dar a estos niños y niñas la atención y el tratamiento que necesitan?

– Este país no tiene para ellos ninguna credibilidad. Se van de Melilla y en muchos lugares de España se quedan por la calle. Muchos quieren marcharse por Europa. No tiene valor nada de lo que se les ofrece. Les dicen: "estudia y sé bueno porque cuando seas mayor de edad podrás tener un trabajo". Cuando son mayores de edad, se les echa del centro de menores sin documentación y no pueden tener un trabajo, hayan sido buenos o malos. Un mal ejemplo que se les da.

Usted conoce bien la situación de la frontera sur. ¿Por qué cree que ha descendido la llegada de migrantes por mar y tierra?

"Las llegadas de migrantes han descendido, pero no tanto"

– Están entrando quizás menos inmigrantes porque hay una presión militar muy fuerte en el lado marroquí, no solo en la valla, sino en las zonas próximas como Nador, en el Monte Gurugú... Los inmigrantes están siendo desplazados al sur, a la valla llegan muy pocos. Los migrantes subsaharianos han cambiado su estrategia también: ya no saltan la valla en grupos grandes, pero cada día saltan cuatro o cinco en grupos pequeños. No hay un día que salten 100, sino que cada día saltan cuatro o cinco. Eso no llama la atención y no es publicable. El número de migrantes ha descendido, pero no tanto. El fin de semana llegó un barco de la isla de Alhucemas: cuarenta y tantos eran mujeres, cuatro eran de Bangladesh y tres niños negros. No había ni un solo hombre negro. Habría que preguntar al consorcio hispano-marroquí por qué pueden llegar hombres de Bangladesh y negros no.