Se desbloquea el conflicto con los repartidores de prensa de Madrid, que acudirán al reparto

Once días después de que el conflicto entre los 240 repartidores de prensa y la empresa Boyacá dejase a buena parte de los quioscos de Madrid sin periódicos, este martes se ha celebrado la primera reunión entre ambas partes con la intermediación de la unión de autónomos UATAE. Las negociaciones aún están muy verdes, pero ya han dado sus primeros frutos: han acordado que los repartidores acudan esta noche a la empresa para distribuir de nuevo la prensa. Si no hay ninguna situación imprevista, este miércoles los periódicos llegarán de nuevo a los quioscos, tal y como han confirmado las tres partes implicadas en las conversaciones.

María José Landaburu, secretaria general de UATAE, ha sido la primera en expresar su “optimismo”  por la apertura del diálogo, pero también ha pedido “cautela sobre el avance de las negociaciones” en una nota de prensa facilitada a los medios. La conversación se reanudará este mismo miércoles y se espera que vaya avanzando mientras se normaliza la situación en los quioscos. Los repartidores ya expresaron en declaraciones a Cuartopoder.es su voluntad de distribuir y de abrir una negociación con la empresa. El contrato mercantil que vincula a estos autónomos a Boyacá finaliza el 30 de agosto.

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El conflicto comenzó el pasado 20 de julio cuando los ‘ruteros’ acudieron a Boyacá a cargar, pero se negaron a salir hasta que acudiera algún responsable de la empresa “con poder de decisión”, tal y como relataron hace unos días a este medio. Se quejan de que la empresa quiere imponerles “la salida del 50% de los trabajadores y que los que se quedan soporten una rebaja del 50% de la facturación” para renovar el contrato, unas condiciones que los transportistas (que además se identifican como “falsos autónomos”) quieren negociar con la empresa. Según su testimonio, al día siguiente la empresa ya no abrió las puertas para que pudiesen repartir. Sin embargo, en un comunicado colgado en su web, Boyacá asegura que “estos transportistas decidieron ejecutar, de forma unilateral, un parón ilegal en el servicio de transporte, utilizando para ello amenazas, coacciones, violencia y boicots”.

Por su parte, Boyacá alega que la facturación de los transportistas está fuera de mercado: “es de 4.500 euros mensuales por dichos 15 días de servicio en rutas de Madrid Capital”. Los repartidores, sin embargo, aseguran que casi la mitad de esa factura la destinan a pagar los gastos derivados de la Seguridad Social, seguros, gasolina, etc.

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La empresa les reclaman 9.000 euros

Los repartidores insisten en que ha sido la empresa la que ha mantenido el bloqueo en los diez días de conflicto al negarse a darles la prensa para que la repartieran. De hecho, aseguran que para verificar este extremo han acudido a un notario y un detective privado para dejar constancia de esta situación.

Esta primera reunión es un respiro en medio de un conflicto muy encallado, pero las horas previas también fueron tensas. Fuentes de los repartidores, aseguran que apenas unas horas antes de producirse el encuentro, recibieron una carta con cierto tono “amenazante” en la que la empresa les informaba de que sus actuaciones “carecerían de amparo” hasta “extremos que entran dentro del Código Penal”.

En el mismo documento les hacen tres requerimientos: el “cese en los comportamientos y actuaciones activas”, “que comuniquen fehacientemente su intención y garanticen el cumplimiento a las obligaciones contenidas” en el contrato de 2011 y que “procedan al abono de 9.000 euros en concepto de reparación provisional y a cuenta de los daños y perjuicios constatados y ocasionados hasta la fecha”.

Fuentes de Boyacá han confirmado que a los transportistas se les ha “comunicado” el cálculo de los daños ocasionados y el coste individual que les reclamaría la compañía. No obstante, también aclaran que este aspecto será tratado en las reuniones de negociación previstas.