Espinar rompe el pacto con Anticapitalistas al restarles poder en la Ejecutiva de Madrid

La hasta ahora portavoz del Consejo Ciudadano Autonómico de Madrid, Isabel Serra, y el secretario general de Podemos en Madrid, Ramón Espinar.
La hasta ahora portavoz del Consejo Ciudadano Autonómico de Madrid, Isabel Serra, y el secretario general de Podemos en Madrid, Ramón Espinar./ Podemos Madrid (Flickr)

El 23 de diciembre de 2016 el cese del ‘errejonista’ José Manuel López como portavoz del grupo parlamentario de Podemos en Madrid provocaba un terremoto. Exactamente un año después han cambiado las tornas: el secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, ha elegido la misma fecha para restar poder a Anticapitalistas y dar más cancha al ‘errejonismo’ en aras de orientar el partido hacia la repetición de Manuela Carmena al frente del Ayuntamiento de Madrid y la consolidación de Íñigo Errejón como candidato a la Comunidad, según fuentes ‘oficialistas’. Anticapitalistas da por roto el pacto que sostenía en la región con el ‘pablismo’ y se abre un periodo inaudito en la organización.

La reestructuración ha sido doble: se han realizado cambios tanto en la Ejecutiva del partido en la Comunidad de Madrid como en el grupo parlamentario de la Asamblea. El Consejo de Coordinación –la Ejecutiva– ha relevado de sus funciones a los ‘anticapitalistas’ Raúl Camargo, que se encargaba de la Secretaría Política; Isabel Serra, responsable de la Secretaría de Comunicación; y Jacinto Morano, al frente de la Secretaría de Acción Institucional. La primera secretaría ha desaparecido, tal y como ocurrió tras Vistalegre II con la misma ‘cartera’ que lideraba Errejón. Por otro lado, Espinar asumirá esta función de Serra y la‘pablista’ María Espinosa reemplazará a Morano. La ‘anticapitalista’ Paloma García se mantiene al frente de la Secretaría de Feminismos y LGTBI.

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Por otro lado, Espinar ha dado cauce a las demandas del ‘errejonismo’, que desde hace tiempo reclaman más poder en la dirección del grupo parlamentario, donde son mayoría. Mónica García pasará a ser la presidenta del grupo, en sustitución del ‘pablista’ Marco Candela, quien cambiará a portavoz adjunto segundo. Se incorpora también Hugo Martínez Abarca, cercano a las tesis de Errejón. En un gesto del ‘oficialismo’ para contentar a Anticapitalistas, se mantiene al frente de la Portavocía a la miembro de esta corriente Lorena Ruiz-Huerta.

El cambio en el grupo parlamentario es algo “natural”, porque refleja la pluralidad del grupo sin apartar a nadie, pero los relevos en la Ejecutiva son “un error”, consideran fuentes ‘errejonistas’. A pesar de las discrepancias con Anticapitalistas, estas mismas fuentes consideran que dicha familia es “una parte importantísima de Podemos”. Tanto ‘errejonistas’ como ‘anticapitalistas’ se alinearon este sábado en sus votaciones en el Consejo de Coordinación. Ambos se pronunciaron en contra de los cambios en la Ejecutiva y a favor de la ampliación del grupo parlamentario. El ‘pablismo’ ha tomado estas decisiones en solitario, lo que pone en cuestión sus alianzas a la interna.

No obstante, fuentes cercanas a Espinar explican que Anticapitalistas sigue siendo una parte fundamental del partido y que, por ello, han ofrecido tanto a Ruiz-Huerta como a Serra dos puestos en la Ejecutiva. Es una invitación que, subrayan, mantendrán, pese a que Serra ha renunciado a su puesto en la dirección como portavoz y Ruiz-Huerta ha rehusado incorporarse al Consejo de Coordinación. Desde la tercera corriente del partido, critican que estos dos asientos carecen de “funciones reales” y arremeten contra la manera del ‘pablismo’ de “hacer y deshacer a su antojo”. Reconocen que el pacto estaba “tambaleándose” desde hace tiempo por cuestiones que han generado “desconfianza”, como el acuerdo entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón para que el segundo fuera candidato a liderar el partido en la Comunidad, y consideran que con este último movimiento ha quedado definitivamente roto. “Espinar no debería olvidarse de que es secretario general gracias a nosotros”, subrayan desde las filas de Anticapitalistas.

Los motivos de la reestructuración

Hace solo una semana, el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa Julio Rodríguez, candidato del ‘pablismo’ y el ‘errejonismo’, se impuso a Anticapitalistas, quienes habían decidido concurrir a las primarias de Madrid ciudad con su propia lista. Esta Asamblea Ciudadana Municipal ha propiciado algunos cambios que trascienden a la capital. Se han incorporado a Podemos Comunidad de Madrid nueve consejeros de los círculos que provienen de una candidatura afín al ‘pablismo’ conocida como ‘Los Carteros’ y que han reforzado el poder de Espinar para poder llevar adelante este cambio estructural.

Una posible ‘reprimenda’ a Anticapitalistas por concurrir a las primarias con su propia lista y desafiar al ‘pablismo’ podría estar detrás de los cambios. Sin embargo, el ‘oficialismo’ esgrime que la decisión se debe a que las primarias les han otorgado más poder en el órgano autonómico para poder hacer una reestructuración clave que permite establecer un equilibrio entre los órganos de la comunidad y de la ciudad de Madrid para permitir la continuidad de Carmena al frente de Ahora Madrid. Los ‘anticapitalistas’ han cuestionado el liderazgo de la alcaldesa al oponerse a algunas de sus decisiones. La última ha sido relevar al ya exdelegado de Economía y Hacienda y dirigente de IU, Carlos Sánchez Mato.

Sea como fuere, el ‘pablismo’ hace demostración de fortaleza en una decisión para reestructurar su órgano en la Comunidad de Madrid que abre una situación sin precedentes en la región. Queda roto el pacto con Anticapitalistas, quienes fueron sus aliados hace un año en las primarias de la Comunidad de Madrid y les permitieron vencer al ‘errejonismo’. El hecho de que la tercera corriente del partido asumiera “la nueva República catalana” en un comunicado, provocó una gran condena de la parte ‘oficialista’ del partido, preocupada en marcar distancias con el independentismo en un momento delicado en las encuestas. Pero las medidas de Espinar tampoco convencen a los de Errejón, quienes todavía tienen presentes las heridas de la guerra contra el ‘pablismo’ que estalló el año pasado en la región.