Miles de personas llenan Cibeles para gritar que “la autodeterminación no es un delito”

Más de 500 autobuses, unos 200 voluntarios y la adhesión de decenas de colectivos de todo el país preveían este sábado una demostración de fuerza del soberanismo en Madrid, el corazón del Estado.  Miles de personas se han manifestado este sábado en la capital, partiendo desde Atocha a las 18h. hasta Cibeles, donde se ha colocado un escenario para las intervenciones. El eslogan elegido ha sido "la autodeterminación no es un delito sino un derecho", y durante el recorrido los manifestantes han coreado "libertad presos políticos", "no es un juicio, es una farsa" o "hemos venido a despedirnos".

Imágenes de la manifestación. /S.M.

El acto lo han liderado las organizaciones ANC y Òmnium Cultural, que han contado con el apoyo de partidos como JxCat, ERC y la CUP. Como suele ocurrir, las cifras de asistentes bailan. Los organizadores cuentan 120.000 personas, mientras Delegación de Gobierno acorta los números a 18.000. Al acto han acudido el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el expresidente Artur Mas, la consellera Elsa Artadi o el dirigente de ERC, Gabriel Rufián, entre otros nombres relevantes.

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Los discursos han empezado en Cibeles más tarde de las 18.30 y han estado precedidos por un vídeo de los líderes independentistas declarando en el juicio del Procés. La periodista Patricia López ha abierto el acto proclamando que votar "no es delito", que los catalanes "viven en una situación de excepcionalidad" y que para el Estado español la unidad territorial es "más importante" que otros "derechos" como el de la autodeterminación: "Desde Madrid, todo el apoyo a Catalunya".

Para Elisenda Paluzie, presidenta de l'ANC, el juicio que se desarrolla contra los políticos independentistas es una "vergüenza". Tras reconocerse como independentista, ha proclamado que el proyecto republicano catalán que defiende, "no es contra nadie, es una oportunidad para todos". 

Después ha sido el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri, el que ha saludado desde el escenario a la ciudad "solidaria" y "antifascista" de Madrid. Ha denunciado que "los intolerantes vuelvan a marcar la agenda política en España", como ha ocurrido en el juicio del Procés en el que la extrema derecha de Vox ejerce como acusación popular. El catalán ha apelado a "todos los demócratas del estado" y les ha animado a que busquen "la verdad de lo que ocurre en Catalunya": "No os dejéis manipular por algunos partidos y algunos medios que buscan la confrontación".

También ha lanzado un mensaje directo a Moncloa: "Le exigimos al Gobierno que rectifique". Mauri ha pedido al presidente Pedro Sánchez que "retire todas las falsas acusaciones" contra los líderes independentistas, a través de la Abogacía del Estado.

En el acto, también han intervenido "los familiares de los represaliados por parte del Estado español", que han estado representados por Meritxell Lluís, de la Asociación Catalana por los Derechos Civiles y esposa de Josep Rull, y por Antxon Ramírez, padre de uno de los jóvenes de Alsasua. 

Tras una actuación musical de Mario Muñoz, le ha tocado el turno a los colectivos presentes,  por los que han intervenido Óscar Reina, del SAT, Elena Martínez y Jaime Pastor, que ha apelado al Madrid del "no pasarán", que va mucho más allá de la foto de Colón.

Bajo el escenario, "libertad presos políticos"

Antes de los discursos, la manifestación había empezado a las 18h. en Atocha para acabar en Cibeles. Durante el trayecto, los manifestantes han denunciado la represión del Estado español contra los líderes independentistas catalanes, en pleno desarrollo del juicio del Procés.

Imágenes de la manifestación. /S.M.

"La libertad, la democracia y la injusticia del juicio"  son las tres razones que han traído a Miquel desde Catalunya a la manifestación de Madrid. Ha venido acompañado de Mike, que es estadounidense, pero ha vivido muchos años en Catalunya y tiene familia en la capital española: "España está en peligro de caer en el fascismo otra vez", sentencia. Este particular grupo de amigos lo completaba un argentino, Gerardo. Según ha contado a cuartopoder.es, lleva 28 años viviendo en Catalunya, en los que ha visto "crecer la necesidad de pedir reconocimiento al pueblo catalán, su cultura, su libertad y su derecho a decidir". Confiesa que antes no era independentista, pero ahora sí se identifica con este sentimiento.

José Luis tampoco comparte el proceso independentista ni sus formas. Es catalán, pero lleva más de 40 años viviendo en Madrid. "En Catalunya está pasando una cosa muy seria, no solo a los políticos detenidos, no se puede decir lo que piensas". En este caso, ha decidido ir a la manifestación movido por la reacción del Estado que considera represiva y confiesa que en lo que realmente cree es en una "confederación de repúblicas": "No creemos en la monarquía".

El acto se ha cerrado con el Canto a la libertad de José Antonio Labordeta, cuyo estribillo repetían los manifestantes: "Habrá un día en que todos al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad".

Moncloa reacciona

A los pocos minutos del fin de la manifestación, Moncloa ha querido valorarla. "El Gobierno vuelve a sostener que dentro de la Constitución todo, fuera de ella nada", han trasladado fuentes oficiales. El mensaje que ha querido trasladar Sánchez ha sido contundente: "La misma democracia que protege la libertad de quienes se manifiestan hoy es la que juzga a quienes se saltan sus normas".

El Ejecutivo recuerda que durante estos meses ha trabajado "ofreciendo diálogo para garantizar la convivencia entre catalanes y entre todos los españoles" y que "ha mantenido una voluntad sincera de solucionar el problema en Cataluña". Moncloa ha asegurado en el mismo mensaje que el Ejecutivo "ha construido un camino donde no había camino" y ha insistido, de nuevo, en la Constitución como "el marco para unir a los catalanes".