PULSIÓN NACIONALISTA / La policía irrumpió en un 10% de los casi 2.000 colegios electorales que consiguieron abrir el domingo

Ocho claves del referéndum con c de Cataluña

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claves del referéndum
Cargas policiales durante la celebración del 1-O en Barcelona. / Efe

Compromiso

Compromiso del pueblo catalán que acudió a votar. De las muchas familias que permanecieron en los colegios por la noche para evitar su cierre y también durante la toda la jornada electoral, para contener la entrada de una policía que irrumpió en un 10% de los casi 2.000 colegios que consiguieron abrir el domingo.

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Clandestinidad

Clandestinidad para que las urnas estuvieran a tiempo para la apertura de los colegios. Los organizadores guardaron celosamente el secreto de cómo y cuándo habían llegado allí, pero se las arreglaron para que estuvieran sobre las mesas a las nueve en punto de la mañana, cuando comenzó la votación. La sensación de clandestinidad flotaba también en el ambiente de quienes votaron el domingo y de aquellos miembros de la mesa que escondieron las urnas y las papeletas cuando alguien avisaba de que la policía podría estar a punto de asaltar el edificio.

Conteo

La organización no se preocupó de pasar unos manuales a los miembros de las mesas para saber qué hacer con los votos. Sí, estaba claro que había que contar los síes, los noes y los votos en blanco, pero ¿cómo?, ¿qué sucede cuando el sobre contiene más de una papeleta?, ¿cómo se interpreta una equis marcada justo entre el sí y el no?, ¿un sobre sin papeleta es un voto nulo o en blanco?... Todas estas preguntas eran formuladas en voz alta por los miembros de la mesa durante el recuento, ante la atónita mirada de los observadores internacionales.

Confusión

A propósito de los observadores internacionales, ni siquiera aquellos que pertenecían a organizaciones cercanas a los movimientos independentistas en el seno de la UE dudaron en quitar cualquier atisbo de legitimidad técnica a la votación: no se garantizaba el anonimato del voto ni podía evitarse que una persona votara en varias mesas o en distintos colegios electorales --nadie se habría enterado-- o que el propio Gobierno catalán consolidara las cifras a su gusto. No había modo de aportar las más mínimas garantías al proceso, en parte por el acoso técnico al que el Gobierno de España sometió a la infraestructura del referéndum ,y en parte, porque el Gobierno catalán no dio excesiva importancia a las garantías electorales a la hora de organizarlo.

Competencia

Competencia de aquellos voluntarios y organizadores que consiguieron sobreponerse a los muchos problemas técnicos y organizativos a los que se enfrentaron durante la jornada electoral. Nadie les pagó ni recompensó por asumir los problemas habituales que surgen en una votación, agravados por la clandestinidad del referéndum.

Cargas

Cargas policiales y asaltos de colegios electorales para incautarse de urnas y papeletas. Efectuadas por unas fuerzas policiales sometidas a una enorme presión en los días previos a la votación, encerradas en barcos y enviadas a una misión brutal, irracional y que solo sirvió para proyectar una imagen de España en el exterior más propia de una dictadura militar que de uno de los primeros doce países miembros de la UE.

Conculcación

Conculcación de los Derechos Humanos y de las legislaciones española y europea en lo que respecta a procesos electorales, según el grupo de parlamentarios europeos invitados por el Consejo de Diplomacia Pública de Cataluña (DIPLOCAT). Unos parlamentarios que, sin embargo, no hicieron mención alguna a la situación de ilegalidad en que se realizaba todo el proceso.

Cataluña

Al margen de los problemas técnicos, el referéndum legitima el deseo de votar de los catalanes y parece sugerir que cualquier problema insalvable que pudiera haber habido en la historia de las relaciones con Cataluña es hoy muy pequeño comparado con la perspectiva de que declare su independencia, algo que podría suceder en las próximas horas o días. En cualquier caso, es improbable que la solución venga de un gobierno catalán dispuesto al atropello parlamentario para conseguir sus objetivos o de un Gobierno del Partido Popular, a quienes los independentistas nunca podrán agradecer lo suficiente el gran número de simpatizantes que ha aportado a su causa.

2 Comments
  1. Ferrando.com says

    Artículo de «ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi PPSOE»

  2. florentino del Amo Antolin says

    Pedro. Un Púeblo, es un Púeblo… Y este desgobierno no tiene solución. Rajoy llama a los partidos democráticos: PsoE. C´s. Los demás no deben de ser. Precisamente los contactos deben de ser Públicos, y en sede parlamentaria. Esto queda grabado a fuego en un democráta. Queda patente la calaña involucionista de la triple alianza. Del rancio nacionalismo cañí español. Ilegalidad… ¡ Legitimidad, amigo Pedro !. No olvides, que obedecen el mandato de » su » Parlamento salido de urnas y voces muy dispares. Mira si fué Rajoy, ha hablar con Trump antes de las votaciones… ¡ Eso que el mismo Rajoy, no vió ningun Referendum !. Muchos ciudadanos, le aguantamos y no soportamos volver al medievo politico. ¡ Robandonos descaradamente !.

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