Críticos de IU responsabilizan a Garzón de los resultados de Adelante Andalucía

  • García Rubio pide la convocatoria de una Asamblea Federal Extraordinaria para analizar la estrategia de alianzas
  • Izquierda Abierta apoyaría la petición de convocar la asamblea

Los resultados de Adelante Andalucía en las pasadas elecciones andaluzas del 2-D no fueron positivos, perdió cerca de 300.000 votos de la suma de los que obtuvieron Podemos e IU por separado en 2015 y tres escaños en unas elecciones marcadas por la alta abstención del electorado de izquierdas, tanto del PSOE como de Adelante Andalucía. A pesar de que tanto Pablo Iglesias como Alberto Garzón mostraron su apoyo a las direcciones andaluzas de Podemos e IU, algunas voces críticas han hablado y criticado el modelo de confluencia en el seno de ambos partidos.

En concreto, en IU, los sectores críticos con la dirección de Garzón han llegado a plantear la dimisión del propio coordinador federal y la convocatoria de una Asamblea Federal Extraordinaria. En el caso del grupo que capitanea el diputado valenciano de IU en el Congreso, Ricardo Sixto, denominado coordinadora de militantes independientes de IU, esta semana reclamaban que Garzón pusiera su cargo a disposición al considerar que ya no cuenta con legitimidad “para liderar el proyecto”.

Este colectivo, según recogía la agencia Europa Press, ponía en duda el modelo de confluencia y la estrategia de campaña de Adelante Andalucía: “Ha vuelto a quedar claro que las coaliciones no suelen sumar”. Sobre las coaliciones con Podemos y otros actores políticos, analizan desde la corriente de Sixto que “o multiplican, cuando logran ilusionar a propios y extraños, o restan, cuando siembran confusión o desconfianza entre los propios votantes y no atraen a nadie nuevo”. También consideran que los mensajes de Adelante Andalucía han sido “demasiado duros”, por lo que no consiguieron atraer a votantes del PSOE que se abstuvieron y no sintieron seducción por el proyecto encabezado por Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo.

Por otra parte, desde la corriente llamada Más izquierda, que en la Asamblea Federal de IU del 2016, cuando Garzón fue proclamado coordinador federal con el 75% de votos, obtuvo entorno al 20% de los apoyos, reclaman la convocatoria de una Asamblea Federal Extraordinaria para diseñar la estrategia de alianzas para este ciclo electoral. Un ciclo que comenzó el 2-D en Andalucía, pero que cuenta con la fecha del 22 de mayo para una triple cita ante las urnas: municipales, autonómicas en la mayoría de comunidades autónomas y europeas. Además, la incertidumbre sobre cuándo convocará generales Pedro Sánchez planea sobre el horizonte de los comités de campaña de las distintas fuerzas políticas.

Como portavoz de esta corriente, habla con cuartopoder.es el secretario federal de Empleo y Modelo Productivo de Izquierda Unida, José Antonio García Rubio. “Reclamamos un debate amplio, a tiempo, y proponemos que ese debate termine en una Asamblea Federal Extraordinaria”, explica García Rubio, añadiendo: “Proponemos a la dirección que la fecha la consensuemos, teniendo en cuenta las precampañas electorales. Hay que hacerlo deprisa, porque las condiciones electorales pueden sorprendernos, no sabemos cuándo se convocarán las generales”.

En esta asamblea, piden “examinar las políticas de alianzas”, en un orden del día que quieren consensuar con la dirección. Quieren revisar las estrategias de campaña y confluencias, a las que culpan de la “pérdida de un millón de votos en las generales de 2016”, comparando la suma de Podemos e IU por separado en diciembre de 2015, y “la pérdida de 285.000 votos en las andaluzas”. Valoran que estos datos “muestran que la gente no entiende el modelo de confluencia”. “Si ir ahora a municipales, autonómicas y europeas, quizás generales, suponen repetir los mismos resultados, no creo que nadie en su sano juicio lo quiera así”, sentencia García Rubio.

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Por su parte, el portavoz de Izquierda Abierta, Tasio Oliver, partido que todavía forma parte de IU, del que forma parte el que fuera coordinador federal, Gaspar Llamazares, cree que los resultados andaluces “deberían servir de catarsis a nivel federal, siendo el tercer fracaso electoral de la actual dirección y el segundo proceso de confluencia que resta”. “La realidad enmienda radicalmente todo el trabajo y la línea política de esta IU”, considera el propio Oliver, en conversación con este medio.

Desde Izquierda Abierta, cuyo proyecto solamente contó con algo menos del 5% del apoyo interno en 2016, consideran que IU debe hacer “borrón y cuenta nueva”. “Si después de años trabajando las confluencias, con grupos parlamentarios poderosísimos, en comparación a los de IU, con muchos más recursos y enorme exposición pública no nos sentimos concernidos por este fracaso, somos inservibles socialmente”, critica duramente Oliver, quien asegura que si el grupo de García Rubio pide la convocatoria de una asamblea extraordinaria, apoyarían la iniciativa. Sin embargo, deja claro que “no asistimos a órganos ni participamos de las decisiones que toma la dirección desde que hace seis meses. “Unilateralmente, sin proceso, ni audiencia, ni aviso, nos quitaron la asignación a partidos, vulnerando nuestros derechos militantes”, declara.