Joan Josep Nuet: “Sigo siendo un federalista convencido, de los de Pi i Margall”

  • Entrevista con el todavía coordinador general de EUiA y candidato al Congreso por ERC-Sobiranistes

BARCELONA.- Se interrumpe la entrevista por unos minutos, el entrevistado tiene que firmar el documento de baja como diputado en el Parlament de Catalunya. Joan Josep Nuet (Reus, Tarragona, 1964) deja el acta de diputado y abandona la dirección de Catalunya En Comú, partido del que hace unos días había sido suspendido de militancia. Proximamente, este comunista anunciará cuál es su reflexión con respecto a su papel en EUiA, la fuerza hermana de IU en Catalunya de la que es coordinador general, hasta el momento. Este veterano se embarca en una nueva aventura que no deja políticamente a nadie indiferente en Catalunya. Giro de 180º anunciado, poca sorpresa.

Nuet concurrirá en las generales del próximo 28 de abril en la candidatura conjunta de ERC y Sobiranistes (ERC-Sobiranistes), en el puesto cuarto de la lista al Congreso por Barcelona. Este licenciado en Geografía e Historia por la UB es, al mismo tiempo, secretario general de Comunistes de Catalunya, integrado en Sobiranistes. Desde hace varios meses, la postura con la líder de los comunes, Ada Colau, y su equipo se había distanciado. Nuet coge el tren dirección a Madrid y deja atrás el Parlament del que ha sido diputado desde el otoño de 2015. Hasta diciembre de 2017 fue secretario segundo de la Mesa de esta institución, por lo que ahora está procesado en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, acusado de desobediencia, por aceptar un debate sobre la autodeterminación catalana en el pleno. Puede ser inhabilitado políticamente por hasta un año y doce meses.

– En las próximas generales, candidatos de EUiA participarán en dos candidaturas distintas, la de En Comú Podem y la coalición de ERC con Sobiranistes. ¿Es posible esto según los estatutos de EUiA?

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«Hemos conseguido que ERC mire a su izquierda y no a una lista con el PDeCat»

– Hemos tomado una decisión para someter a EUiA a las menores contradicciones posibles, teniendo en cuenta que la no contradicción es imposible en un mapa político que está cambiando, está revolucionado. El espacio político de Catalunya En Comú lleva 10 meses en crisis y, por tanto, después de los resultados electorales, es previsible que esta crisis se profundizará. Como EUiA, hemos firmado un acuerdo con Catalunya En Comú para las generales, un acuerdo que políticamente creíamos que debíamos firmar para hacer una transición más adecuada para el conjunto de EUiA. Yo he propuesto y apoyado que se firme esta coalición.

Al mismo tiempo, hay un partido político, que es Sobiranistes, que actúa prácticamente solo en el marco de uno de los partidos de EUiA, Comunistes de Catalunya. Sobiranistes ha firmado un acuerdo de coalición con ERC, del que también forma parte Comunistes. Son dos cosas aparentemente contradictorias, pero después de los resultados electorales y de que se conozcan las sentencias del juicio, se entenderá perfectamente este movimiento.

El resumen de nuestra lectura es que el espacio de los comunes y el independentismo tienen que colaborar en un momento excepcional. Estamos viviendo un juicio a la democracia, cuya sentencia afectará al conjunto de la democracia española. En segundo lugar, existe la posibilidad de que un tripartito de extrema derecha se haga con el poder político y, por tanto, llegue una regresión democrática sin paliativos en la historia de la democracia de España. En tercer lugar, estamos en una situación de emergencia social como consecuencia de la crisis y, por ello, es necesario que espacios como ERC miren a la izquierda y no a la derecha.

Creemos que con esta operación hemos conseguido que ERC mire a su izquierda y se cierre la posibilidad de una lista unitaria del independentismo presidida por la derecha, el entorno del PDeCat. Esto es un mensaje positivo para el calendario político que tendremos los próximos meses. En Catalunya, el ciclo político no se cerrará en mayo con europeas y municipales, sino con las catalanas, previsiblemente en otoño.

– El lunes, en la presentación de esta coalición entre ERC y Sobiranistes, hablaba de que sigue creyendo en los valores del espacio de los comunes. ¿Cuáles son estos valores? ¿En qué medida han cambiado para que tome la decisión de concurrir en coalición con ERC?

«Entre el discurso de Asens y las prácticas de Catalunya En Comú hay un abismo»

– El espacio de los comunes no es un partido político, es un espacio político-electoral y social de más de un millón de personas que, en algún momento, han votado a comunes y, en otros momentos, a otras opciones. Es un espacio híbrido. Dentro de este espacio hay distintos partidos, uno es Catalunya En Comú, pero otro es Sobiranistes, quien ha hecho la coalición electoral con ERC. Por tanto, no hemos fichado por ERC ni nos integramos en la lista de ERC, es un acuerdo entre iguales, donde hay plena libertad de opinión y de voto. El acuerdo dice que de cada cinco puestos de ERC en el Congreso, habrá uno para Sobiranistes. Es una coalición solo para las generales, no para otras elecciones.

Entonces, seguimos defendiendo el espacio de los comunes y su potencialidad y, sobre todo, el ideario que en su día aprobó Catalunya En Comú en su nacimiento. Un ideario que, poco a poco, ha ido mutando, abandonando principios fundamentales como la pluralidad. El espacio se ha ido haciendo cada vez más pequeño, miles de personas lo han ido abandonando tras dimisiones, expulsiones y decisiones que han empequeñecido Catalunya En Comú, un partido que solo representa ya a una parte del espacio de los comunes. La pluralidad era su principal factor y ahora está en duda. Hay una crisis interna que precipitará a este partido, tras las elecciones, a una reflexión total.

En los inicios de Catalunya En Comú, el soberanismo era un factor clave y hoy en día no es un elemento de centralidad. Ese soberanismo lo defiende el candidato, Jaume Asens, pero entre el discurso de Asens y las prácticas de Catalunya En Comú hay un abismo. Nosotros seguimos defendiendo ese soberanismo, no nos duele hablar de república catalana, ni de procesos constituyentes para Catalunya y el resto del Estado, así como tampoco nos duele hablar de la necesidad de ruptura con el Régimen del 78. Estos principios los seguiremos defendiendo, no nos alejamos del espacio de los comunes, pero he abandonado la dirección de Catalunya En Comú, un partido del que ya no me siento corresponsable.

– Hablaba del candidato Asens. El domingo, en un acto en Sants, hizo un discurso muy similar al que años atrás pronunció Xavier Domènech en el Ateneu de Barcelona en noviembre de 2016, como inicio del nuevo sujeto político que, meses después, se convertiría en Catalunya En Comú. Citó como referentes a Salvador Seguí, CCOO, Lluís Companys, el movimiento libertario… ¿Se siente identificado con el discurso de Asens?

«Con Asens siempre hemos coincidido»

– Con Asens siempre hemos coincidido. En todos los actos soberanistas a los que hemos asistido, que incluso se me ha criticado que asistiera, él estaba antes que yo. Es una persona íntegra, leal y le deseo suerte y que haga lo que pueda. Hay una contradicción entre su liderazgo y el conjunto del partido, donde la centralidad la ocupan visiones que son anti-soberanistas. Yo, ante eso, no me siento cómodo y estoy seguro que Asens también se sentirá incómodo. Le deseo suerte, respeto su decisión igual que sé que él respeta la mía.

– Por tanto, está abierto a que tras las elecciones, una vez se configuren los grupos parlamentarios en el Congreso, haya un buen entendimiento…

«Si el PSOE se abre, podremos dialogar»

– Sí, claro. Habrá un momento que será clave, el día después. Incluso la gente que abusa de las palabras y la acusaciones en estos momentos, cuando se conozcan los resultados electorales y se conozca la sentencia, tendrá una visión distinta de la que tiene este momento. Hay que pensar en el después. Tenemos que intentar que la extrema derecha no gobierne y dialogar con ese PSOE que hablaba de plurinacionalidad.

Hay que recordar que fueron los barones del PSOE los que movieron la cama a Sánchez y precipitaron la convocatoria de elecciones porque se iba a poder meter en la agenda el mero hecho de hablar sobre autodeterminación, solo hablar sobre ello, no llegar a ningún acuerdo. Sánchez está sacando de las listas a las personas que le traicionaron y que se manifestaban contra el diálogo con el independentismo. Si el PSOE se abre, podremos dialogar.

– Hay mucha gente militante y simpatizante de IU que durante estas últimas semanas están diciendo: «Nuet se ha vuelto independentista». ¿Es así? 

«Federalistas, confederalistas e independentistas tenemos que pactar»

– No, en absoluto. Sigo siendo un federalista convencido, clásico, de los de Pi i Margall. El federalismo de Pi i Margall siempre se basó en un diálogo entre iguales. Esta es mi doctrina y creo que será el futuro, pero el proceso catalán ha removido la política y, en este momento, los federalistas, confederalistas e independentistas tenemos que pactar una hoja de ruta que dé una salida dialogada al conflicto catalán.

En este diálogo se tiene que ver reflejada la sociedad catalana y, también, la española. Yo voy a Madrid a tender puentes con Podemos, con IU, pero también con el PSOE. Conozco bien la sociedad catalana, intentaré crear todos los puentes y hacer toda la pedagogía necesaria. Hay que recuperar el diálogo para buscar una salida al conflicto político. Esto no será fácil ni rápido. ERC está diciendo a la sociedad catalana esto mismo, la verdad. La unilateralidad no es una varita mágica, hay que coser y hacer un trabajo para que el diálogo fructifique.

También hay problemas sociales que tenemos que tratar urgentemente y, en este sentido, ERC siempre votó a favor en la pasada legislatura de las leyes sociales que proponía la izquierda. Somos una garantía de políticas sociales, pero tenemos una agenda para que el conflicto catalán se solucione a través del diálogo.

– El PCE advertía de que si algún sector de EUiA participaba en algún proyecto soberanista o independentista, se manifestaría en contra y se distanciaría. También hablaba de que en distintos lugares del Estado no se entiende esa diferencia entre soberanismo e independentismo. ¿Comparte esta decisión del PCE? Por otro lado, ¿por qué es tan difícil, para algunos sectores de la izquierda española, entender las dinámicas políticas de Catalunya?

– Respeto las decisiones del PCE, como comunista catalán es mi referente en el Estado. En segundo lugar, creo que en el resto del Estado hay un gran desconocimiento de lo que ocurre en Catalunya. Están pasando muchas cosas, muy rápido y con cambios bruscos. Hace falta mucha pedagogía para que se pueda entender. Ser soberanista no es ser independentista. Sobiranistes no es un partido independentista, hay gente independentista y no independentista. La sociedad catalana es híbrida, hay una mitad que quiere la independencia y otra mitad que no la quiere, y ningún proyecto puede sobrevivir si no es capaz de conectar esos dos mundos.

Para nosotros, son dos mundos que no son contrapuestos, sino que dialogan de forma constante y permanente de igual manera que en las casas catalanas se habla catalán y castellano al mismo tiempo. Eso no tiene que ser un problema, pero entiendo que en Madrid cueste de entender. Cuanto antes Madrid entienda la realidad catalana, mejor. No digo que se esté de acuerdo con lo que ocurre aquí, pero los marxistas sabemos que no se puede negar la realidad objetiva. Hay que hacer un esfuerzo por entender qué ocurre aquí.

Ahora estamos en campaña electoral, entiendo que saltan las alarmas. En Madrid, la hegemonía del pensamiento es centralista y moverse contra la hegemonía es costoso. Hay que contraatacar para derrotar la hegemonía del centralismo conservador que domina la política española, esa hegemonía conservadora ha atenazado al PSOE y me gustaría que no hiciera lo mismo con IU y Podemos. Hay que tender puentes y ser comprensivo con la realidad catalana y viceversa. En la medida en que los proyectos políticos catalanes obedezcan miméticamente a lo que se haga en Madrid, se estará cometiendo un error, pues son dos realidades distintas.

Además, la realidad catalana es fundamental para democratizar España. No soy partidario de que Catalunya se separe del resto de España. Ese pensamiento histórico de que Catalunya es necesaria para la modernización de España ya nace del regeneracionismo, republicanismo y obrerismo catalán del S.XIX, yo sigo defendiendo estos valores.

«El PCE es mi referente en el Estado»

Las propuestas que desde Madrid intentan ordenar en función de la mentalidad del Estado, un Estado palaciego en muchas ocasiones, la política catalana, fracasan. La política catalana tiene vida propia y cuanto antes se entienda en Madrid esto, más fáciles serán las cosas

– ¿Cómo queda la relación entre IU y EUiA, cuando el coordinador general de esta segunda va a concurrir en la misma lista que ERC?

– En las próximas semanas, evidentemente, tomaremos decisiones para gestionar ese acuerdo que ha hecho Sobiranistas y ERC, siempre preservando el proyecto de EUiA. Esas decisiones las anunciaré en las próximas semanas.

– ¿Ha compartido su decisión con Alberto Garzón?

«Garzón y Santiago conocen mis intenciones desde septiembre del año pasado»

– Sí, en todo momento. Este proceso lo hago siempre dialogando con Garzón, como coordinador federal de IU, y con Enrique Santiago, como secretario general del PCE. Ellos conocen mis intenciones y movimientos desde septiembre del año pasado.

En aquel momento, les advertí de la deriva de Catalunya En Comú, por lo que no se han sorprendido en absoluto de las decisiones que hemos ido tomando.

– Será diputado en el Congreso, de nuevo. ¿Cuáles son sus principales objetivos para la próxima legislatura?

«El proyecto de país y la política social son dos caras de la misma moneda»

– Hay dos grandes objetivos. El primero es garantizar la democracia española, que puede tener una involución en los próximos años si las cosas se tuercen, tanto por la vía judicial, como la electoral, en caso de que el tripartito de derechas se hiciera con el Gobierno del Estado. En segundo lugar, impulsar políticas para los más desfavorecidos por la crisis económica. Políticas sociales y contrarreformas laborales.

Este es el paquete doble que voy a defender: democracia y política social. Para nosotros, como para IU, el proyecto de país y la política social son dos caras de la misma moneda. No entendemos la construcción del Estado, en Catalunya de la nación, sin la vertiente social que le da calidad democrática. Sin calidad democrática y social no hay nación, pues para nosotros no tiene que ver con la etnia, la historia, la lengua o el territorio, para nosotros la nación tiene que ver con la ciudadanía y con los valores democráticos y sociales asociados a la ciudadanía.

Esto es un proyecto compartido entre IU y los soberanistas catalanes y, por tanto, una oportunidad, aunque, a veces, electoralmente se pueden vivir con agobio algunas decisiones, porque hay decisiones electorales que se entienden poco. Hay que verlo con perspectiva, tener visión estratégica y no dejarnos cocer por decisiones electorales.

– ¿Tendrá libertad de voto en el grupo parlamentario?

– Sí, la habrá. Evidentemente pasando por procesos internos y debates en el grupo parlamentario. No podría ser de otra forma, pues la libertad de voto debe estar contemplada en una coalición electoral entre dos partidos distintos.

– El lunes, en la presentación de la coalición ERC-Sobiranistes, Gabriel Rufián recordaba que ERC ha puesto y quitado gobiernos en las legislatura que acaba de terminar. ¿De alguna manera, con su voto como diputado, facilitaría que pudiera gobernar la derecha?

«Vamos a Madrid para que la derecha no gobierne»

– Seguro que no. Vamos a Madrid para que la derecha y extrema derecha no gobierne, para que haya un gobierno progresista que sea sensible con el derecho a decidir de los pueblos de España. Nos esforzaremos para que eso sea posible. Si encontramos al mejor PSOE, al que hablaba de plurinacionalidad y criticaba a los poderes económicos, será posible. Si encontramos al PSOE sumiso con el Ibex 35, el de Susana Díaz, que quiere pactar con Ciudadanos, eso será muy difícil.

– Le llaman tránsfuga…

«Un nuevo tiempo político ya ha empezado»

– Cuando he tomado esta decisión, inmediatamente he dejado mi acta de diputado. Tomé la decisión el lunes y el escrito que presenté al Parlament tiene fecha el mismo lunes. Además, he dejado mi puesto en la dirección de Catalunya En Comú. Nada que ver ni con transfuguismo ni con fichajes, estas afirmaciones o se basan en un desconocimiento o en una falsedad malintencionada.

Lo que hay es una coalición electoral que mira al futuro, para un nuevo escenario político que vamos a ver después de la sentencia del juicio y de los resultados electorales. Esta decisión es la primera respuesta política al juicio político y se entenderá mejor dentro de unos meses por personas que no la comparten o ahora la critican. Un nuevo tiempo ya ha empezado, estamos leyendo ese nuevo periodo político con gafas nuevas. Invito a que dentro de poco tiempo se haga una reflexión profunda.

Cuando hicimos la coalición con ICV en 2002, mucha gente nos acusó de traidores. Cuando en 2015 nos integramos en En Comú Podem, mucha gente nos acusó de traidores. Toda esa gente se comió sus palabras, la realidad nos dio la razón. En los próximos meses nuestra decisión se verá de una forma más clara.