Chelo Mira, de Iniciativa Feminista: “Jamás se puede acusar al feminismo de ser tránsfobo”

  • "Algunos quieren que las identidades de género sean respetadas al 100% en cualquier situación y lugar. Quieren permitir que haya varones que escudándose en eso puedan fomentar la violencia contra las mujeres", afirma Mira

La gira de Iniciativa Feminista recala en Pamplona, después de pasar por varias ciudades de todo el Estado. La visita a la capital navarra llega en el momento en que uno de los puntos finales de su programa ha sido tildado de “tránsfobo” ya que indica que la formación “no apoyará, reconocerá ni trabajará para regularizar las identidades de género que puedan llevar a dar pasos atrás a las mujeres”.

Chelo Mira es la cabeza de lista de Iniciativa Feminista para estas elecciones al Parlamento Europeo. En el momento de llegar encontramos a Mira junto a compañeras de formación repartiendo pegatinas entre las viandantes.

Integrantes de Iniciativa Feminista, antes de la entrevista con cuartopoder.es. / cuartopoder.es

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Uno de los puntos de vuestro programa, conocido en Navarra por el programa Skolae, es el programa de coeducación. Es un sistema que ha suscitado mucha crítica entre los más conservadores. ¿Por qué IF quiere llevar estos contenidos a Europa?

No es algo necesario sino fundamental, son los cimientos de una sociedad democrática. La Constitución dice que está basada en los Derechos Humanos, por tanto tenemos que llevar programas de coeducación a todos los centros. Si no, nos dedicaremos a otra cosa pero no a tener una democracia.

Otro punto clave es el de la abolición de la prostitución tiene mucho debate en entornos feministas en todo el Estado, hemos vivido la creación del sindicato OTRAS. Es un debate abierto, pero lo queréis llevar a toda la UE.

Nosotras no vamos solas, vamos con otros partidos feministas, además de que IF se está formando en muchos países. Este es un verdadero problema para el stablishment. Quiero relacionar el tema de la coeducación con la prostitución. Hay centros donde se estaba desarrollando programas de coeducación con muy buena voluntad y a la vez estaba entrando prensa con anuncios de prostitución. Imagínate la incongruencia tan grave que es trabajar la igualdad mientras que ven esos anuncios.

Si no podemos vender sangre, riñones, no podemos vender el cuerpo, no podemos alquilarlo y podemos unir la prostitución con los vientres de alquiler… tampoco podemos defender la prostitución. No se puede tolerar que haya partidos que hacen apología de la prostitución. Hacer esto debería ser delito y las personas que lo defienden deberían estar en la cárcel.

No creo que haya tal debate feminista sobre la prostitución. El movimiento feminista está posicionado por la abolición de la prostitución, las modas a nosotras no nos interesan, hablamos de feministas. No hay feministas que defiendan otra cosa que no sea la no mercantilización del cuerpo de las mujeres.

Pero en este debate no solamente intervienen varios grupos de distintas ideologías dentro del feminismo, sino que hay prostitutas que dicen que son ellas quienes tienen que decidir. Podemos hablar de lo ocurrido en Barcelona hace unos días, y las prostitutas se sintieron criminalizadas.

Las mujeres que están en situación de prostitución, si hablaran, nos pondrían los vellos de punta. No me interesa lo que digan los lobbys. Hablan por cientos de mujeres que están esclavizadas, torturadas y de ellas no sabemos. A mí que una empresa pague a alguien por decir que la prostitución es una salida laboral impecable no representa la situación de estas mujeres. Se abolió la esclavitud y deberíamos hablar también de esto. Queremos que los clientes que llamamos puteros paguen con cárcel y con multas muy altas la vulneración de los derechos humanos.

Justo esta semana Lydia Valentín, campeona de halterofilia, ha denunciado que acaba de ganar un reconocimiento de la Federación Internacional de Halterofilia. En su mensaje dice: “Estoy muy feliz por el premio que me entregaron ayer  pero a la vez entristecida, porque el premio masculino obtuvo un reconocimiento económico que yo no tuve… algo no va bien”. En vuestro programa lleváis un sistema de paridad en los premios y reconocimientos.

Tenemos un déficit muy grande, desde la misma Educación Física, que debería tener al menos cuatro horas de práctica a la semana. Deberíamos empezar a hacer un reciclaje en el deporte. Los presupuestos que se dan para la práctica deportiva deberían estar al 50% para hombres y mujeres, aunque haya más hombres que mujeres que lo practiquen. Que no sea eso la excusa para mantener la desigualdad. También está el asunto de que las mujeres no estén reconocidas como deportistas profesionales y tengan que irse fuera. Hace poco una jugadora de balonmano ha tenido que abandonar su equipo para poder dedicarse a su familia.

En casos de deportistas de élite, como el de Lydia Valentín, nos podemos quejar, pero habría que hablar con todas ellas y decirles “todo está muy bien pero debe haber una toma de conciencia”. Ella debe denunciar desde el punto de vista feminista, el de las mujeres, lo ocurrido, y no como algo anecdótico, como si hubiera igualdad en todas partes menos con ella. Ella tiene que ser consciente de que la igualdad no existe. Las federaciones son entidades privadas, unas de las entidades más sexistas que existen. Las subvenciones deberían entrar en estas federaciones al 50% repartidas para hombres y mujerse. En las selecciones de distintos deportes no reciben lo mismo los hombres que las mujeres, y para cambiar eso requiere una toma de conciencia feminista que echamos en falta en las deportistas de élite.

No es la primera vez que os presentáis a las elecciones, ¿qué esperáis de estas?

El mensaje claro es que necesitamos 300.000 votos, nos da igual de dónde nos voten. Calculamos que sobre esa cifra estará el techo que debemos superar. Si el feminismo quiere y le da la gana somos capaces de poner no solo a una allí, en el Parlamento Europeo. Formar un grupo parlamentario europeo sería fundamental porque la famosa izquierda verde nos ha dejado tiradas desde hace años. Necesitamos ese grupo parlamentario feminista porque los que han estado hasta ahora se han dormido en los laureles y ahora aparecen estos partidos salvapatrias, que se repiten como un ciclo.

En los últimos días se ha tildado de “tránsfobo” un punto concreto de vuestro programa, que reza que “Iniciativa Feminista no apoyará, reconocerá ni trabajará para regularizar las identidades de género que puedan llevar a dar pasos atrás a las mujeres, a compartir espacios no mixtos como vestuarios o servicios, a soportar su inclusión en reuniones exclusivamente para mujeres y a exigir al feminismo sus reivindicaciones”. ¿Cómo podéis explicarlo?

[En este punto, Mira hace referencia a una Proposición de Ley presentada por el grupo parlamentario Unidas Podemos en el año 2017 contra la discriminación por orientación, expresión o identidad sexual]

Ha levantado más polvo del que merece porque está escrito. Cuando escribimos esto, cuando decimos «que den pasos atrás a las mujeres» ya queda claro. Hay un grupo abolicionista del género, lo que llamamos la deconstrucción del género, que querían que esto apareciera y que nos posicionaramos en este aspecto. Me llamaron y me explicaron el proyecto de Ley de Unidas Podemos, en especial la parte donde dicen que hay que respetar todas las identidades de género. Creo desde el corazón que les han metido un gol. O simplemente que lo han presentado, tiene que llevar un trámite parlamentario y en ese trámite cambiará.

Quieren que las identidades de género sean respetadas al 100% en cualquier situación y lugar. Quieren permitir que haya varones que escudándose en eso puedan fomentar la violencia contra las mujeres. De ninguna manera jamás se puede acusar al feminismo de ser tránsfobo. Nosotras somos lesbianas, transexuales, bisexuales… nosotras podemos hablar en nombre de todas, estamos legitimadas. Todas necesitamos estar seguras en los sitios y no podemos amparar que haya una ley que establece que un señor pueda decir un día «no, no yo entro aquí porque me siento mujer».

Hemos querido llamar la atención con esto, nos alegramos de que haya llamado tanto la atención y sentimos que haya conflicto de intereses en muchas de las personas que por su repercusión en las redes nos han llamado tránsfobas sin leer la coletilla «que vaya en contra de las mujeres». Si no va en contra de las mujeres, señora, señor sea usted lo que quiera y vívalo con felicidad.

No vamos a comprar esta ley porque no garantiza la seguridad de las mujeres. Yo estaré más de acuerdo o menos en que hay que potenciar o deconstruir el género, nosotras pensamos que deconstruirlo. Pero no me haga una ley donde se dé cobertura a que una persona de sexo masculino puedas encubrirlo y meterlo dentro. Sobre compartir espacios mixtos, viva compartir espacios mixtos cuando queramos compartirlos. En absoluto vale coaccionar, chantajear y decir como los maltratadores… «vosotras que sois las que históricamente defendéis los derechos de las personas son tránsfobas, nosotras queremos entrar a vuestro vesturario os sepa bien o mal». Vamos a entrar todo el mundo a todas partes, pero vamos a dar un tiempo a la sociedad. Nosotras no nos vamos a meter con absolutamente nadie.