CINE / Repaso a las películas que más han denigrado a los homosexuales en la historia reciente

¿Son estas películas las más homófobas de la historia?

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películas homófobas
Fotograma de la película homófoba 'Pink', dirigida por el mexicano Francisco del Toro. /  YouTube

Hace 40 años una organización clandestina convocó una manifestación en las Ramblas de Barcelona para reivindicar los derechos de gays y lesbianas. Fue un domingo 26 de junio, después de las añoradas elecciones del 15 de junio del 77. Desde entonces el movimiento LGTB ha logrado en España una dimensión política y social impensable y también ha vivido la mercantilización de la lucha por los derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. El llamado Capitalismo Rosa.

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Aunque no podemos obviar el uso del Orgullo como una celebración de mero consumo, tampoco debemos olvidar que hace pocos días unos neonazis atacaron a una pareja gay en pleno Chueca, que en nuestro país se siguen perpetrando actos homófobos y que también en la televisión (recordemos los chistes de mariquitas de infinidad de galas y programas) y en el cine hemos sufrido hasta hace muy poco la homofobia más descarada. De hecho, se sigue perpetrando.

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Aunque la conservadora Academia de Hollywood otorgue el Oscar a una película sobre negros gays como Moonlight o premie a películas como Philadelphia, Brokeback Mountain o Mi nombre es Harvey Milk, no dejan de premiar films limitados al ámbito académico o independiente, de prestigio. Difícilmente verán ustedes a un actor que ha salido del armario protagonizando un blockbuster enfundándose un traje de superhéroe. Todos los héroes de acción o de tebeo de Hollywood siguen siendo heterosexuales, al menos de cara a la galería.

Ian McKellen, reconocido gay y activista, dijo tras ser nominado al Oscar: “En mi discurso de agradecimiento iba a decir “Me siento orgulloso de ser el primer hombre abiertamente gay que gana un Óscar”. Pero tuve que guardármelo en el bolsillo”. La reacción de McKellen es comprensible. Aunque decenas de altos ejecutivos de Hollywood sean gays (como el productor de Paramount Scott Rudin) y salir del armario sea muy aplaudido en los medios y en las redes sociales, en Hollywood ser abiertamente gay sigue siendo una sentencia de muerte para los actores. Y si no que se lo pregunten a Rupert Everett o a Ellen Page.

Un estudio que publicó el año pasado la Media, Diversity and Social Change Initiative, de la Universidad de California, fue tajante a este respecto: “Hollywood sigue funcionando como un club para chicos blancos y heterosexuales”. Y eso que el gay es un colectivo que consume mucho cine comercial, pero nunca está representado en los blockbusters.

Aunque son muchos los ejemplos de homofobia descarada en la historia del cine, repasemos algunos ejemplos de películas abiertamente homófobas:

Los farsantes (1969): Comedia de cuarta sobre dos jóvenes que se niegan a ser reclutados para ir a la carnicería de Vietnam. Para ello fingen ser homosexuales y exponen sin sonrojo todo el muestrario de lo que, se supone, es ser gay. Patética y ofensiva.

No desearás al vecino del quinto (1970): Hasta que llegó la infame Torrente 2 fue la película más taquillera del cine español y precursora del abyecto landismo. En este engendro la homosexualidad se trata como a una tara. Aunque en realidad no hay tal homosexualidad, ya que solo aparece  fingida para esconder, como no, al macho ibérico encarnado por Alfredo Landa. Figúrense.

Norman, ¿eres tú? (1973): El reparto está encabezado por Redd Foxx y Pearl Bailey. En ella los dos intentan comprender a su hijo homosexual (interpretado por Michael Warren). En el film Foxx contrata a una puta para que cure la homosexualidad de su cachorro y compara a los “hombres-hombres” con tubistas y a los maricas con flautistas. Y para colmo nunca se explica la analogía.

A la caza (1980): La Gay Activist Alliance y la Gay Task Force la denunciaron por considerarla una provocación homófoba que retrataba a los hombres homosexuales de forma estereotipada (sadomasoquistas vestidos de cuero). El estudio (United Artists) tuvo que cortar en montaje 40 minutos muy explícitos, directamente pornográficos. La película se libró así de la clasificación X pero logró tres nominaciones a los Premios Razzie: Peor película, director y guión. Al Pacino todavía se arrepiente del jardín en el que se metió al rodar semejante truño.

El admirador (1981): Una Lauren Bacall casi cincuentona es acosada por un hombre, pero no es un hombre cualquiera: es gay. El tipo, obsesionado, piensa que puede tener sexo con ella, pero no va a ser posible porque el pobre es muy gay. Tremendamente gay. Y se vuelve muy loco.

Algo más que colegas (1982): Ryan O’Neal y John Hurt son dos polis que persiguen a un asesino. En el cartel de la película O’Neal aparece con una pistola apuntada a sus sienes y Hurt con un secador de pelo. El festival del humor. Si, en la película (en la que se llega a usar la palabra “faggot”, algo así como “maricón”) Hurt es el poli marica y O’Neal el heterosexual. Y toda la mofa de la película se vuelca en el gay, claro, que es muy mariposa y no sabe ni disparar.

Braveheart (1995): La película tiene una secuencia que es especialmente despreciable. En ella el rey, harto del novio de su hijo, el príncipe Eduardo II, lo arroja por la ventana y lo mata. La escena no tiene un carga especialmente dramática y roza hasta el humor negro. Y para colmo es un invento del guionista de la película, el facha Randall Wallace. Según se dice, Eduardo II era sencillamente bisexual, pero en Braveherat se representa como un ser ridículo, afeminado y débil.

Boat Trip (2002): Un clásico: hombres muy heterosexuales que se hacen pasar por gays para ligar. Todo muy visto, muy viejo y muy rancio.

Exodus: Dioses y reyes (2014): En la versión de la estupenda Los 10 mandamientos perpetrada por Ridley Scott tenemos al virrey Hegep (interpretado por Ben Mendelsohn), un funcionario egipcio muy amanerado, corrupto y tremendamente maligno.

Transformers: La era de la extinción (2014): En este nuevo bodrio de Michael Bay hay una secuencia con Mark Wahlberg y el gerente de un cine muy marica que es verdaderamente nauseabunda.

Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia! (2011): Desafortunada secuela de una gran comedia. En ella Stu (Ed Helms) descubre que se ha estado follando a un transexual. Su reacción ante la revelación y la contemplación de sus genitales es casi de vomitar, un momento homófobo y desafortunado por muy políticamete incorrecta que pretenda ser una comedia.

Dale duro (2015): En esta parodia deleznable Will Ferrell está aterrado por ser violado en prisión y para prepararse para lo que le espera pretende aprender a tener sexo oral con un gay en unos baños. Execrable visión del mundo gay, que se relaciona directamente con la violación.

Pink (2016): Puede que tenga el triste honor de ser la película más homófoba de la historia del cine. Caricatura de la adopción por parte de parejas del mismo sexo, mostrada como una aberración humana, es obra de un tal Francisco del Toro, fundamentalista cristiano que logró 8 millones de pesos mexicanos para financiar esta bazofia llena de odio.

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