El decomiso de camisetas y la advertencia de Interior ensombrecen la Copa del Rey

La actuación de la Policía, que requisó camisetas amarillas y esteladas antes de la final de la Copa del Rey y las advertencias de Interior, no evitaron que miles de ciudadanos contestaran con una sonora pitada al himno de España en el partido entre el Sevilla y el Barcelona, pero ensombrecieron la competición deportiva del fin de semana.

Varios agentes de la Policía Nacional requisaron banderas esteladas y camisetas amarillas en la entrada del estadio Wanda Metropolitano de Madrid, justo antes de que comenzara la final de la Copa del Rey. El Comitè Republicà 21 de abril había realizado a realizar acciones contra el monarca al considerarlo “el máximo enemigo del independentismo catalán” y “el máximo responsable de la actual ola de persecución” contra el soberanismo. También las entidades Òmnium Cultural y la ANC habían llamado a manifestar su descontento al monarca luciendo prendas amarillas.

Tras la actuación de los agentes, las entidades soberanistas y el propio expresident Carles Puigdemont han manifestado su malestar en las redes sociales. “Si un simple color es un delito contra el Estado, ¿qué es lo siguiente? Policía política española”, ha indicado en inglés en su cuenta en Twitter.

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La pitada ha tenido lugar a pesar de las advertencias del Gobierno. El martes pasado, el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, explicó al diario Marca que consideraba la pitada al himno como un acto de “violencia” y que la legislación Antiviolencia podía aplicarse si se daba el caso. Además, el Ministerio del Interior, el día antes del partido, envió un misterioso tuit en el que recordaba que es delito de terrorismo –con un pantallazo al artículo 573 del Código Penal-- e invitaba a reflexionar sobre ello durante el fin de semana.