Madrid/ La decisión de Carmena de presentarse a la reelección, clave para el futuro de la política madrileña

¡Ay, Carmena!

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Por primera vez en las últimas tres semanas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, salió del foco mediático el pasado jueves. El hecho de que su apellido desapareciese, por unas horas, de los principales titulares nada tiene que ver con una buena política de comunicación de crisis, que ha sido desastrosa, sino más bien con la poca fortuna de sus rivales políticos. Mientras Podemos iniciaba una guerra fraticida que ya ha cerrado, saltaba la noticia de que el PSOE había hablado en diciembre, de forma coloquial y sin oficialismos, con la actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, sobre la posibilidad de que encabezase su candidatura para las próximas elecciones. ¿La respuesta al ofrecimiento que no se produjo? Una sonrisa por parte de la actual alcaldesa.

Lo que queda claro, es que la izquierda española sigue esperando, de manera más o menos paciente, a la decisión de Manuela Carmena sobre si presentarse o no en los comicios municipales de 2019. Hasta que se decida, no se colocará del todo el tablero político. No solo afecta a Ahora Madrid o a Podemos, sino también al propio PSOE. Ferraz no quiere precipitarse ni lanzar un candidato antes de tiempo. Tampoco pretende sacar de los medios la moción de censura contra Cifuentes y llevar el foco a cuestiones internas. Por ello, huye del baile de nombres y dejarán las primarias para después de verano, tal y como publicó El Confidencial.

Para el Ayuntamiento, los socialistas barajan varios perfiles diferentes. En la elección final, pesará el candidato que escojan sus rivales. Aunque los socialistas tienen sus propios tiempos, estarán atentos a la decisión que tome Carmena para decidir quién se enfrentará (o no) a la alcaldesa. Además, el aspirante tendrá que ser consensuado con Ferraz.  Lo único claro es que será una mujer. Por el momento, la portavoz de Ciudadanos en Madrid, Begoña Villacís, parece la candidata más sólida de cara a los próximos comicios, mientras que el PP también tiene un hueco importante. 

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Durante las últimas semanas han circulado varios nombres que se han acabado descartando, como el de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, o el de la portavoz en el Congreso, Margarita Robles. El único que permanece en pie en este particular juego del ‘Quién es quién’ es la de la exministra de Vivienda, Beatriz Corredor. Sin embargo, desde la dirección no confirman nada. Pese a la rumorología, parece una decisión aún en pañales. Sánchez ha prometido "una candidatura muy potente" para ganar una plaza tan importante como Madrid, con el riesgo de que luego no cumpla con las expectativas. La capital es una pieza clave que podría facilitarle su camino a la Moncloa en las elecciones de 2020.

Muchos tienen la esperanza de que la alcaldesa no repita. Los problemas con su propio equipo de Gobierno, que llegaron a su pico con el cese de su concejal de Economía Carlos Sánchez Mato en diciembre, el mismo mes en el que se produjo la polémica conversación, y su dilatada trayectoria --en la que ya no tiene que demostrar nada-- podrían hacer que la alcaldesa pusiera unas rígidas exigencias o decidiera no presentarse. Sin embargo, todo está abierto y ese último movimiento solo depende de ella.

El doble discurso y la falta de candidato

Con el escándalo del máster de Cifuentes sobrevolando la política madrileña y el posterior registro de la moción de censura, los socialistas habían armado un relato político, que estaba siendo capitalizado por Ángel Gabilondo, el más que probable candidato a la Comunidad de Madrid. Hasta que el jueves, el diario El País publicó que el secretario general del PSOE de Madrid, José Manuel Franco, había ofrecido a Carmena liderar la candidatura socialista para las próximas municipales. Rueda de prensa mediante, el líder madrileño rebajó las expectativas a “conversación coloquial” en un desayuno el pasado diciembre, pero algunos compañeros socialistas no salían de su asombro ante la jocosa oferta que nunca se oficializó. En Ferraz, tampoco la conocían, aunque Sánchez ha ratificado su confianza en Franco este viernes en una rueda de prensa. Sin embargo, el secretario general madrileño le ha dado más de un disgusto a la dirección socialista, que le ha tenido que desautorizar en más de una ocasión.

Este ofrecimiento en tono de broma refleja una imagen borrosa del PSOE para 2019. Puede dar la impresión de que la federación madrileña no tiene un candidato con  empuje suficiente para hacer frente a Carmena y tiene que ir a buscar a otros caladeros. Franco no es el único que siente una admiración personal por la actual alcaldesa, que tiene una trayectoria profesional muy reconocida también dentro del PSOE. Incluso, el propio Sánchez ha alabado su coraje y ha recordado que es la persona "que acabó con más de 30 años de gobierno del PP en Madrid”. Sin embargo, el momento político es importante. Algunos creen más adecuado resaltar los puntos flacos de su gestión al frente del Ayuntamiento que poner en valor la idoneidad de su candidatura, especialmente, cuando pueden tenerla enfrente en un año. Probablemente, si Carmena repite, los morados no dudarán en sacar este episodio de nuevo en la campaña electoral. 

cartel manuela carmena
Cartel de la campaña #ManuelaAlcaldesa del 2015.

Este episodio revela dos discursos que ahora circulan en el PSOE. El primero, el de la admiración. El segundo, el de los que aseguran que la alcaldesa ha perdido fuelle y ha llevado a cabo una gestión pésima en temas como la contaminación o el urbanismo, consideran algunos socialistas. Además, en una reciente encuesta interna que valoraba el impacto de la moción de Cifuentes en el Ayuntamiento, pronosticaban prácticamente un empate entre PP, PSOE y Ciudadanos, con 14 concejales cada uno, y relegaban a Podemos a la cuarta posición (12 concejales) solo por delante de Izquierda Unida que se conformaría con 3.

IU presentó candidatura propia en las pasadas municipales, la candidata fue Raquel López, integrante de la desfederalizada IUCM. Algunos concejales de Ahora Madrid pertenecen a IU, como el propio Sánchez Mato o el teniente de alcalde Mauricio Valiente. Se mantuvieron dentro de Ahora Madrid a pesar de las presiones de la anterior dirección federal de Cayo Lara. Una vez pasaron las elecciones, IUCM fue desfederalizada y se creó IU Madrid, cuyos portavoces actuales son el mismo Valiente y Sol Sánchez. Es por ello que, haciendo una proyección que sumara a Ahora Madrid e IU en una misma candidatura, según la encuesta interna del PSOE, la candidatura de confluencia, si se volviera a repetir, de las izquierdas seguiría en cabeza en el Consistorio madrileño, con 15 concejales.

El tándem soñado: Carmena-Errejón

Durante estos casi tres años de gobierno municipal, Carmena no ha dejado indiferente a nadie. La proyección hacia el exterior de la ciudad de la alcaldesa se ha visto intermediada por la constante tarea de acoso y derribo de la caverna de la derecha mediática que no ha dado tregua a Ahora Madrid desde el primer día que entraron en el palacio de Cibeles. Aún así, buena parte de la izquierda y del progresismo de más allá de Madrid ve en la alcaldesa un perfil simpático, una mujer mayor que habla desde la experiencia, desde la sensatez, pero que ha sido capaz de entrar en contacto con la juventud, la cual participó desde el comienzo en la campaña del 2015 y se identificó con el perfil de Carmena.

La gestión municipal de Ahora Madrid ha tenido un gran logro durante estos tres años: la reducción drástica de la deuda que dejaron los sucesivos gobiernos madrileños del PP en las arcas locales. La tarea de Sánchez Mato en este sentido ha sido ingente, algo que se vio eclipsado con la destitución de este por parte de Carmena a finales del año pasado por su oposición a someterse a la regla de gasto de la Ley Montoro que obliga a los ayuntamientos a no poder gastar más allá de lo impuesto por Hacienda aunque estos hayan conseguido reducir la deuda municipal. La materialización y proyección de la reforma del artículo 135 de la Constitución por parte de José Luis Rodríguez Zapatero tiene esta consecuencia concreta en la política municipal: techo de gasto en políticas sociales.

Este hecho de destituir a Sánchez Mato en Economía y Hacienda, así como la polémica aprobación de la Operación Chamartín, la comedida actividad en política de vivienda, la falta de integración de las bases de Ahora Madrid en la toma de decisiones del Consistorio o frases lapidarias como "No creo en los programas electorales, sí en ponerse retos y objetivos" o "el programa electoral se hizo muy deprisa, con las elecciones ya convocadas y por personas que no conocían el Ayuntamiento" han hecho que el perfil de la alcaldesa haya sido también muy criticado por los sectores más izquierdistas y vinculados a los movimientos sociales de Ahora Madrid. Estos sectores, que veían en esta candidatura la posibilidad de llevar la democracia participativa al Ayuntamiento y políticas radicales de izquierdas, han quedado desencantados al chocar con la dura realidad de las instituciones y con ese perfil moderado de la ex jueza.

Pero es este perfil moderado, por otra parte, es el que hace que grandes caladeros de votantes progresistas, próximos al PSOE (como hemos visto) e incuso a Ciudadanos (por la apuesta por la regeneración de la política) se puedan sentir atraídos para votarla en las municipales. Y esto es lo que atrae a Errejón a intentar formar un tándem conjunto en la campaña de 2019 que permita asociar al proyecto que pretende liderar para la Comunidad Autónoma con la propia Carmena y menos con el Podemos de Pablo Iglesias. La relación entre Carmena y Errejón es buena, le línea directa que les une es Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento y muy cercana a Errejón política, ideológica y personalmente.

Pero para ello, Carmena tendrá que resolver la principal incógnita: ¿se presentará a las elecciones para volver a ser alcaldesa de la capital? Hasta ahora no se ha manifestado ni a favor ni en contra, sólo una cosa queda clara, si lo hace, será por el mismo proyecto político que le llevó hace casi tres años a la Alcaldía, no lo hará por el PSOE. Los corrillos dicen que tiene intenciones de presentarse, de volver a disputar el partido. Para ello, quiere tener poder de decisión en la configuración de la lista que le acompañe en las elecciones, evitar ediles que puedan discrepar en asuntos claves tal y como se ha visto en esta legislatura. No quiere follones internos.

¿Cómo afectará, por lo tanto, el espectáculo y bochorno que hemos visto en la última semana en Podemos Comunidad de Madrid? ¿Cómo afectará su resolución, una candidatura unitaria entre los equipos de Errejón y Espinar? Por otro lado, fuentes cercanas a la alcaldesa aseguran que motivos personales y familiares pueden decantar la decisión en favor de no presentarse, su larga trayectoria profesional como jueza y su reconocimiento social pueden jugar a favor de la búsqueda de una jubilación próxima. Dudas. Pero algo queda claro, la decisión de Carmena será decisiva para el futuro de la política madrileña. Todo el mundo está en ascuas. ¡Ay, Carmena!

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