ENTREVISTA

Amparanoia: “Mi lucha en el mundo de la música es que a las mujeres se nos visibilice y reconozca”

  • Conversamos con Amparo Sánchez, que publica con el grupo Amparanoia un nuevo disco titulado ‘Himnopsis colectiva’

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En 1997 salía a la luz un disco que marcó a muchas generaciones. El poder de Machín era el debut de un proyecto liderado por Amparo Sánchez y que se llamaba Amparanoia. El álbum contenía auténticos himnos como Hacer dinero, En la noche, Que te den, Buen rollito o Me lo hago sola, entre otros. Con un estilo único e inconfundible, el grupo no era rock, no era rumba, no era funk, no eran rancheras. Y lo era todo a la vez. Aquello que se llamó música fusión o mestizaje y que creó escuela en nuestro país. La artista andaluza se consolidó con varios discos durante más de una década. Luego, otros cuantos en solitario y entre medias un libro en el que narraba la historia de violencia machista vivida en primera persona. Además ejerce de productora de otros grupos y ha visibilizado causas sociales o políticas, con especial mención al conflicto del Sahara, con el que tiene una especial relación como ella mismo nos contó en unas jornadas organizadas por este medio. Amparanoia volvió momentáneamente en 2017, para celebrar el 20 aniversario de su primer trabajo. De ahí surgieron las ganas de editar nuevo material.

Sánchez está ahora acompañada de su banda, formada por: Willy Fuego (guitarra), Carmen Niño (bajo), Angie Lofer (piano), Maylin Jojoy (batería), José Alberto Varona (trompeta), y con invitados de lujo: Xárate (percusión), Edu Espín Pacheco (guitarra flamenca), Don Tomasino (trompeta), Ignacio Tapia Rodríguez (tuba), Fito Dongarra (acordeón), Julián Saldarriaga (guitarra eléctrica) y Yeyo (coros). El nuevo disco ha sido grabado, mezclado y masterizado por Carlos Díaz en Santa María de la Vega (Granada). Ya está a la venta Himnopsis Colectiva. Y aprovechando este nuevo disco charlamos con ella en cuartopoder.

-¿Por qué vuelve el proyecto Amparanoia tras tantos años sin publicar canciones nuevas?

-Este álbum es sin duda el resultado de haber puesto en marcha de nuevo a la banda, a las canciones y haber tenido contacto con el público desde hace tres años. Nos dimos cuenta de que echaban de menos Amparanoia y nosotras también. Ha sido un época reveladora empezar en 2017 con El coro de mi gente, que sobre todo fue un homenaje de otros artistas versionando las canciones de la carrera de Amparanoia. El único tema inédito fue el que hicimos con Macaco. Ese álbum era el homenaje, la gira fue también el homenaje a los 20 años de El poder de Machín. De pronto al acabar 2017 nos dimos cuenta de que nos habían faltado países por visitar y que había demanda del grupo. Decidimos alargarlo hasta 2018 y a mitad de ese año nos dimos cuenta de que seguían contando con nosotros, no solo en España sino en otro países. Ahí empezó la idea de querer hacer un álbum nuevo para Amparanoia. En 2019 estuvimos ya maquetando las primeras canciones y dando vueltas a lo que íbamos a proponer. 2020, que era el año programado para grabar, en enero y febrero lo teníamos todo. Ya que no había conciertos decidimos tirar para adelante.

-¿Cómo ha sido el proceso de grabación en un año tan complicado?

-Llevábamos ya trabajo previo, producción en el estudio y temas que habíamos tocado con la banda. El tema tiene una propuesta electrónica que ha sido producida en el estudio. En julio por fin nos pudimos reunir, vino la banda a Granada y estuvimos ensayando durante unos días y luego entramos a grabar. La banda se fue y yo he seguido con el tema de masterización y mezclas desde Granada. Mucho trabajo lo hemos hecho vía mail pero en general he podido estar muy centrada en lo que ha sido la selección de temas y el trabajo de producción que quería hacer. Y con un equipo maravilloso que lo ha hecho posible.

-¿Qué diferencias te planteas tú al hacer un trabajo como Amparanoia y no como Amparo Sánchez como los últimos que has sacado? ¿Qué diferencias hay entre los dos proyectos?

-Cuando paré Amparanoia en 2008, el motivo principal era que yo sentía que solo estaba haciendo Amparanoia. Era promoción, giras...trabajábamos mucho también en Europa. Muchas semanas fuera de casa. Era solo eso. Me sentía un poco atrapada. Pensaba que no iba a poder hacer más cosas. Ahí decidí parar el proyecto, que me iba tan bien. Yo tenía esa necesidad y estaba empezando a componer temas que luego aparecieron en el disco Tucson-Habana que para mí no eran para el público de Amparanoia.

Portada del disco

Porque yo sé lo que es el público de Amparanoia. Es gente que buscan en nuestras canciones esa evasión, es conexión, la alegría, la reivindicación, sentirnos unidas, etc. La música tiene ese gran poder y las letras refuerzan todo ese mensaje. Cuando paré y pude hacer ese álbum, que fue un antes y un después en mi vida, grabar con Calexico, escuchar mis canciones que no había enseñado a nadie...Es un álbum que amo. Me di cuenta de que yo también era cantante y quería mostrar esa parte más íntima y desnuda. Y que todo no era alegría sino que también hay sombras. Entonces Amparo Sánchez, firmar con mi nombre los trabajos, me da esa posibilidad. Además de empezar a producir a gente, ya que he tenido la suerte de producir a Muerdo, Bongo Botrako y un montón de gente. Eso fue también tras retirarme de la banda. También pude escribir mi primer libro, La niña y el lobo, que aúna una parte de mi biografía que tenía que revisar y que sentía que tenía que compartir por si servía mi historia de superación ante una violencia machista. Después del libro creé mi propio sello discográfico, Mamita Records, rodeado de un equipo buenísimo. Yo coordino y cada vez más tenemos definido el papel de cada uno. Yo me estoy centrando cada vez más en la parte artística. Me gusta todo lo que tiene que ver con la música.

En 2017 cuando decidimos salir otra vez con Amparanoia ya tenía todas esas cosas que quería hacer y que formaban parte de mí. En 2018 me di cuenta que podía compaginarlo todo. Estaba haciendo conciertos como Amparo Sánchez en acústico pero también me iba a festivales con la banda.

-Himnopsis colectiva está concebido como una especie de disco conceptual, con mensajes e “himnos”. Habláis de temas como la familia, el deseo, el desapego, el presente...¿Cómo lo habéis diseñado?

"Proponemos unas canciones para que despertemos colectivamente y salgamos de esta hipnosis"

. -Creo saber lo que representa, como te decía, Amparanoia para mi público. Son muchos años y he estado siempre cerca de gente que son muy fans de las canciones y las propuestas. Amparanoia siempre se ha caracterizado por jugar con diferentes estilos, por transmitir un mensaje y una fusión dentro de la música que nos haga sentirnos lo que somos: hermanos y hermanas. En este álbum están muy bien elegidas todas las canciones. Todas tienen un porqué. Tienen, como le llamamos, un himno que les precede y que sitúa en la intención mía a la hora de escribirla. Luego cada uno también le puede dar su significado, pero yo quería compartir lo que significan para mí las canciones. Para nosotros empezaban a convertirse en himnos antes de que tuvieran título, y que teníamos ganas de tocarlas en directo. Tanto decir lo del himno y al estar este año en una situación colectiva en la que estamos un poco hipnotizados con tanta información, incertidumbre, miedo o violencia...estamos como hipnotizados. Pensé que era un buen título. Proponemos unas canciones para que despertemos colectivamente y salgamos de esta hipnosis. Tratamos de ver la realidad desde otro punto de vista. Los mensajes del libro que lo acompaña, Metanoia. Guía práctica para la toma de conciencia, tienen mucho que ver con los del disco. Quien quiera profundizar más lo puede hacer con el libro, y con las canciones se da algunas pistas.

-Se habla del tiempo en El día que no, por ejemplo. Hablas en esta canción de tu pasión por la música: “el día que no escribo un canción es un día perdido”. Todo lo que ha pasado con la pandemia ha afectado mucho al sector de la música. ¿Cómo lo has vivido?

-Es una situación sin precedentes y nos ha pillado sin saber qué va a pasar más adelante. Lo que sí sabemos es que tenemos que seguir haciendo lo que nos gusta hacer y lo que sabemos. Cuando digo en la canción que el día que no escribo es un día perdido ese es mi caso. A lo mejor en el tuyo es cuando no escribes un artículo o te sientas coherente con tus valores es un día perdido. O el día que alguien no pasa tiempo con su madre enferma es un día perdido. Es para darse cuenta de las cosas que nos importan. En esta época es lo que he hecho. Me he volcado en hacer cosas que me gustan. Me he dado cuenta, lo vuelvo a repetir, del gran equipo que tengo a mi alrededor, que se han adaptado a las condiciones económicas, a trabajar vía mail y a todo lo que hubiera que hacer en este álbum. Todos se han volcado en este proyecto y en que podamos recuperar todos los aplazamientos que tenemos de este año. Ojalá podamos recuperar esos eventos. Tenemos claro que la cosa está cambiando, no solo para nuestro gremio sino para todo el mundo. Nos adaptaremos y siempre queriendo compartir con la gente y sacarnos de la tristeza y darnos fuerza. La música es lo que hace, darnos mucha fuerza.

-Llevas mucho tiempo ya en la música. Conoces toda la industria, el mercado y cómo funciona. El otro día hablando con Fernando Madina, de Reincidentes, me decía que tenía la sensación de que había cambiado la manera de consumir música por la gente. Y que la gente no es consciente del esfuerzo y trabajo que hay detrás de la música. Supongo que es importante transmitir que los grupos sois personas que trabajan y que hay detrás un bagaje y esfuerzo.

"Con las plataformas online nos llega muy poco beneficio para todo lo que invertimos"

-Realmente estamos ante un cambio, una nueva era, digital y diferente. Nos está pillando ese cambio. Pero se veía venir. Vimos como fue desapareciendo, aunque ahora haya vuelto de alguna manera, el vinilo. Se reemplazó por el cd, que pobrecito, está ya agonizando. Ahora están las plataformas online, con las que es verdad que nos llega muy poco beneficio para todo lo que invertimos. Realmente nuestra fuente de ingresos, en un grupo de mis características, sigue siendo el directo. Y en mi caso vender merchandising y que la gente compre productos en mi tienda online. Esos son los ingresos que tenemos. Pero luego está mi técnico de sonido que a lo mejor está haciendo otros trabajos porque está esperando a que haya conciertos. Tengo mi bajista y mi teclista que tienen una empresa como de encargos de canciones, y ahí están luchando también. Otra está tocando en un teatro. Todos estamos intentando sobrevivir y aguantar el tirón. Lo que sí tenemos es mucha fe y confianza en nuestro trabajo, en lo que damos en directo, en lo que somos a nivel de banda, mensaje y propuesta. Con esa seguridad miramos al futuro. Y nos adaptaremos a lo que venga, y a tirar para adelante.

-Otro de los temas que tratáis en el disco y que lo has hecho siempre desde muchos puntos de vista es el feminismo y la lucha de la mujer. Aparece la canción La Cumbia perfecta, ¿qué significado tiene?

-Por supuesto está dedicada a las mujeres, que somos perfectas y tenemos que aceptarnos tal y como somos. Se oye la voz de un percusionista venezolano con el que trabajé muchos años porque quería estuvierais vosotros también representados. Porque para mí la lucha feminista incluye hombres y mujeres que queremos lo mismo, la igualdad y el fin de la violencia. Es un homenaje también a todas las mujeres latinoamericanas, desde México hasta Argentina, que están haciendo muchísimo por el feminismo, desde otra visión. Son movimientos que aunque haya diferentes idea, normal porque así se enriquece el movimiento, creo que va a ir creciendo más y más. Vamos a ser feministas todos y todas de aquí a poco tiempo.

-¿Cómo has vivido todo este tiempo de luchas de las mujeres? ¿Se ha evolucionado mucho? Me interesa, aparte de la vertiente social, en el tema de la música. Sigue siendo, especialmente ciertos estilos, un mundo bastante masculinizado. Es importante que haya referentes de mujeres en ciertos circuitos.

"Afortunadamente ahora somos muchas mujeres en el escenario y debajo de él"

-Sin duda, respecto al feminismo, desde que yo empecé a cantar que hace 30 años, ha cambiado todo muchísimo. Afortunadamente ahora somos muchas mujeres en el escenario y debajo de él. En mi banda somos cuatro mujeres fijas, batería, piano, bajista y yo. Ahora también en este nuevo formato va a venir una trombonista y una percusionista. Hemos elegido que sean dos mujeres. Es una de mis tareas, dar visibilidad a las mujeres en el mundo de la música. De hecho he estado durante dos años organizando en Barcelona el festival Esperanzah es Muher, donde un día me lo dieron a mí para que fuera 100% femenino y todo el equipo éramos mujeres. Esto nos da mucha visibilidad, inspira a muchas otras mujeres jóvenes a ser instrumentistas, técnicas, backliners, etc. Y romper con el estereotipo de que son los hombres los que están en este negocio. Afortunadamente somos más, tenemos muchísima calidad, hay muchísimas compañeras que están haciendo trabajos maravillosos, lo estamos viendo. Sí que ha habido un cambio y estoy positiva pensando en que cada vez vamos a tener más y más mujeres que nos sorprendan. Para mí el punto maravilloso es que hubiera esa igualdad en los carteles de los festivales, que no fuéramos una o dos mujeres y 30 grupos de hombres. Otro deseo mío es que un grupo cuando se queda sin técnico o teclista que digan que van a buscar a una chica. Esos son mis objetivos, esa es mi lucha en el mundo de la música, que se nos visibilice y reconozca. A mí como productora me cuesta muchísimo porque la imagen de el productor solo se asocia con lo masculino. Nuestro trabajo siempre se minimiza. Es complicado porque nos siguen invisibilizando pero esa es mi lucha.

-¿Tenemos algún concierto a la vista?

-De momento estamos de promoción y vamos a algunas televisiones con lo que al menos vamos a poder tocar en directo algunos temas del álbum. Y esperamos recuperar, el año pasado teníamos 30 o 35 fechas. Esperamos que se puede recuperar algunas de ellas y se sumen otras. Esperamos estar en el escenario en 2021 de la manera que se puede pero dando lo mejor siempre.

 

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