Acabar con todo el proxenetismo y otras medidas para abolir la prostitución

  • Ejercer la prostitución en España no es delito
  • La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha anunciado que su partido propondrá una Ley contra la trata

Cada cierto tiempo, el debate sobre la prostitución resurge dentro del movimiento feminista, que se divide, a grandes rasgos, entre abolicionistas y regulacionistas. Todas están en contra de la trata de seres humanos, pero difieren en cómo proteger a las mujeres que ejercen la prostitución. El último capítulo de estas discusiones se ha abierto con la firma de más de 300 personas de un manifiesto contra la ilegalización del sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS. A las pocas horas, las abolicionistas organizaron una campaña en sentido contrario para pedir que no se legitime el “proxenetismo”. Pero cuando la controversia se apaga, el panorama sigue siendo el mismo en las calles de las grandes ciudades, los clubs o los polígonos.

Ejercer la prostitución en España no es delito, ni siquiera el proxenetismo. Lo delictivo es emplear violencia, intimidación, engaño o abuso contra otra persona, como avisa el artículo 177 del Código Penal. Este mismo martes, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha anunciado que su partido propondrán una Ley contra la trata, aunque no han trascendido más datos que la mera intención. Sin embargo, revisando la Proposición no de Ley para impulsar una ley Integral contra la trata que presentó el PSOE en comisión en febrero de 2017, se perfilan algunas de las prioridades del partido, al menos, cuando estaba en la oposición.

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La Ley contra la trata es una de las propuestas en las que las organizaciones llevan años pidiendo. En este caso, se centran en la explotación sexual y no en la prostitución en términos generales. Con la ayuda de APRAMP y de Asociación de Mujeres Juristas Themis, analizamos algunas demandas que, según creen, favorecerían la lucha contra esta lacra.

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  • Acabar con todo tipo de proxenetismo. “En 2015 se produjo en el Senado una modificación del Código Penal en el que se liberalizó el proxenetismo y se legalizó el provecho económico de la prostitución ajena”, explica María Ángeles Jaime, de la Asociación de Mujeres Juristas Themis. Desde ese momento, para demostrar que una mujer está explotada se tiene que demostrar que está en “una situación de vulnerabilidad personal o económica”,  explica la jurista. Una modificación de este calado podría acabar con los “macroclubs”.
  • Un sistema de asistencia estable. Rocío Nieto, presidenta de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP), insiste en la importancia de estabilizar la red asistencial. Esta asociación tiene a 14 “supervivientes” que cada día charlan con unas 200 víctimas. “Hablan con ellas y buscan los indicios de que pueden o no estar explotadas”. Nieto cuenta cómo estas mujeres establecen relaciones de confianza con las posibles víctimas, las acompañan y las informan sobre cursos para intentar reinsertarlas en el mercado laboral. Pero recuerda que estas asociaciones “dependen de subvenciones” que un “año pueden dártelas y otra no”. Quieren que se elabore una ley donde se establezcan convenios que den estabilidad a su labor.
  • Sancionar al cliente. Nieto cree que tiene que acabarse la tolerancia hacia los puteros, que alimentan la explotación. El PSOE de Madrid elaboró una propuesta de ordenanza contra prostitución que incluía multas al cliente y, a la vez, apoyo a las víctimas de la trata. Las asociaciones de trabajadoras sexuales suelen ser muy críticas con esta medida.
  • Trabajar con los países de origen. Entre las muchas propuestas, la presidenta de APRAMP también propone trabajar con los países de origen de las personas víctimas de trata, donde están generalmente sus principales preocupaciones. También abogan por mejorar la información en los aeropuertos, por donde entran muchas de las mujeres que serán fruto de la explotación.
  • La publicidad y la educación. No solo se trata de legislar y sancionar, también de que los jóvenes dejen de ver a las mujeres como parte de su ocio nocturno. “Hay mucha tolerancia social”, asegura María Ángeles Jaime. Nieto remata la importancia de educar en la igualdad de la nueva generación con un ejemplo doloroso: “Creen que por el precio de una copa pueden tener una mujer”. Ambas expertas insisten en la importancia de acabar con la publicidad para dejar de normalizar el acceso a las mujeres.