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25-N: el feminismo desborda Madrid ante “una manada que persigue a la misma presa”

Lectura del manifiesto en la Puerta del Sol al final de la marcha del 25-N en Madrid. / M.F.S.

Una marea de feminismo ha inundado el centro de Madrid este 25 de noviembre, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La manifestación, que ha empezado a las 19h00, ha congregado a miles de personas, que desde el comienzo ya ocupaban casi todo el recorrido entre la Plaza de la Villa hasta la Puerta del Sol. Al finalizar la marcha, parte de las manifestantes han salido a la calzada e interrumpido el tráfico en la calle Gran Vía, que se encontraba a rebosar de personas que realizaban sus compras navideñas. La indignación por algunos aspectos del juicio de la presunta violación múltiple a una joven en Pamplona se palpaba este sábado en las calles de la capital, donde las organizadoras se han referido al patriarcado para destacar que hay “una manada que persigue siempre a la misma presa”.

Han albergado también marchas multitudinarias ciudades como Santander, Bilbao, Barcelona, Valencia, Santiago de Compostela o Sevilla. Pero la convocatoria ha sido mundial y ha conseguido congregar en la calle a los manifestantes en ciudades tan dispares como París, Lisboa, Roma, Buenos Aires o Lima, por citar algunos ejemplos. Casos de repercusión internacional como el escándalo de abuso sexual de Harvey Weinstein en Hollywood han conseguido poner el acento en que la violencia machista se da en todos los países y castiga a mujeres de todas las clases, condiciones y edades.

“Si me matan, sacaré los brazos de mi tumba y seré más fuerte”, era una frase que repetía en vida la dominicana Minerva Mirabal y que hoy, como una profecía, parece cumplirse. Ella y sus dos hermanas, todas activistas y feministas, fueron asesinadas un 25 de noviembre, fecha que la ONU eligió para establecer en su honor el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Este crimen de Estado, que ocurrió en 1960, es para muchos uno de los motivos que precipitó la caída del régimen del presidente Rafael Leónidas Trujillo y se ha convertido en símbolo de protesta contra las violencias machistas que ocurren todos los días en todas las partes del mundo.

En España, desde el pasado 25-N, han sido asesinadas 69 mujeres y 12 niños y niñas víctimas de la violencia machista. Actualmente, 33.000 mujeres en España necesitan protección frente a sus agresores. Son datos proporcionados por las organizadoras de la marcha de este sábado en Madrid, pertenecientes al Foro de Madrid contra la Violencia de las Mujeres y el Movimiento Feminista de Madrid. Los colectivos feministas lo tienen claro: los asesinatos son la punta del iceberg del problema, pero la base está en el patriarcado, que empieza a manifestarse de manera más sutil con el humor, la publicidad o el lenguaje sexista, la invisibilización de la mujer, el control o los micromachismos, esa violencia de género expresada a través gestos o actos cotidianos que se transmiten y perpetúan de generación en generación.

Pancartas y carteles de la marcha del 25N en Madrid./ M.F.S.

En la cabecera de la manifestación bajo el lema “Ni una más, ni una menos”, la presidenta del Foro de Madrid contra la Violencia de las Mujeres, Lourdes Hernández, ha explicado a este medio la necesidad de que “no haya ningún asesinato más” y que los culpables “paguen”. Cree que los defensores del patriarcado, demuestran su temor a perder sus privilegios, cuando reaccionan con agresividad ante la movilización feminista en casos como el de Juana Rivas o el juicio del caso de la joven violada en Pamplona. Patricia, una joven que acude a título individual a la marcha, ha lamentado “la falta de avance” en la igualdad, algo que achaca a “la falta de cultura, educación y respeto” hacia la mujer, que no tiene “ninguna protección ante la violencia machista y la violencia sexual”. En España ya van 44 mujeres asesinadas por violencia machista, la cifra supone un 20% más de víctimas mortales que el año pasado en estas mismas fechas.

Laura y Lucía, dos amigas, en la manifestación del 25-N./ M.F.S.

Carteles y consignas con frases como “hermana, somos tu manada”, “no son muertes, son asesinatos”, “aquí están las feministas” o “la calle, la noche, también son nuestras” han protagonizada una jornada festiva amenizada por una batucada, pero también marcada por la rabia contenida y el hartazgo de una violencia que no cesa. Lucía y Laura, dos amigas, han apuntado a que “no se puede permitir que nos tengan que matar para que nos crean” y que jornadas como esta son necesarias para unir a todas las personas en una lucha que debe ser diaria. Por su parte, Sergio ha manifestado que acude a esta marcha porque se considera “feminista” y cree que el Estado debería responsabilizarse de las muchas mujeres que mueren al año víctimas de la violencia machista, algo que equipara al terrorismo.

La actriz Natalia Dicenta y la escritora Nuria Varela han sido las encargas de leer el manifiesto. Eran cerca de las 20h30 y gran parte de los manifestantes no habían conseguido llegar a la Puerta del Sol, algunos todavía seguían en la Plaza de la Villa, el punto de partida. Sobre el escenario se ha revindicado el fin de las visitas de los hijos a los maltratadores imputados o condenados, la retirada de la patria potestad a los maltratadores, el completo y eficaz desarrollo de la Ley 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, el fin de la discriminación salarial, la eliminación de la trata de personas y el impulso de una auténtica política de prevención con educación en todos los nivel. “Aviso al Gobierno, no aguantamos más”, han gritado para recordar al Ejecutivo que el Pacto de Estado contra la Violencia Machista es papel mojado sin dotación presupuestaria y para arremeter contra Cristina Cifuentes, quien, han dicho, ha desoído a las organizaciones feministas para idear sus políticas contra la violencia de género en la Comunidad de Madrid y debe empezar a escucharlas.

Lectura del manifiesto./ M.F.S.