Vanessa Lillo: “No existe voto basura, existe un voto valiente o cobarde”

  • Entrevista con la candidata de Unidas Podemos Izquierda Unida Madrid En Pie

Vanessa Lillo (Madrid, 1983) es la candidata número 6 de Unidas Podemos Izquierda Unida Madrid En Pie a la Asamblea de Madrid. Militante de IU desde que se incorporara a Jóvenes de IU en Getafe, localidad en la que ha vivido toda su vida, pasó después a integrar, también, las filas del PCM. De su militancia en estas organizaciones reconoce que fue “una puerta a la enseñanza al compromiso militante”. En la legislatura del 2011-2015 fue concejal en Getafe por IUCM. En la del 2015, por Ahora Getafe. Dimitió a media legislatura por desavenencias con parte del grupo municipal. Desde el último congreso del PCM, es la responsable del Frente de Convergencia.

— Las encuestas señalan la posibilidad de un gobierno de izquierdas tras 24 de PP en la Comunidad de Madrid…

— Siempre hay que coger las encuestas con respeto, la verdadera encuesta es la del día 26 en las urnas. Pero está ahí la posibilidad de echar al PP de la Comunidad después de 24 años. En estos días que quedan, no podemos relajarnos. Tenemos que poner el acelerador en cada uno de los municipios para que se conozcan nuestras propuestas a nivel regional. El objetivo principal es luchar contra la abstención y que nadie se quede en casa, que esta tendencia que estamos viendo en estos días se refleje en el resultado del 26 y podamos echar, por fin, al PP. Tras el expolio que han hecho en nuestra comunidad, es necesario.

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— La abstención, dice. Se da más en los barrios pobres que en los ricos. ¿Cómo intentan paliar esta tendencia desde su campaña?

— Desde el principio de la campaña, hemos hecho hincapié para llegar hasta el último rincón. La Comunidad de Madrid no vive dentro de la M-30, es cada uno de sus pueblos y barrios. La Comunidad de Madrid no puede ser tan desequilibrada territorialmente. Esta mañana (por ayer, lunes), hemos estado en Getafe en una reunión con las candidatas de los municipios del Sur y en un desayuno con la prensa para trasladar las propuestas y reivindicaciones comunes, porque hay tantas reivindicaciones a nivel comarcal que se repiten en los distintos municipios que la respuesta tiene que ser conjunta. Hay que dar peso al nivel comarcal.

Nuestro centro es la periferia, la gente tiene que escuchar nuestras propuestas en todos los pueblos de la sierra, en Móstoles, en Valdemoro… No nos vamos a dejar ningún municipio. Tenemos una candidatura muy coral, no nos podemos desdoblar, pero vamos a llegar a todos los municipios posibles.

— La confluencia entre Podemos y Madrid En Pie se dio a última hora. ¿Cómo valora el trabajo conjunto en campaña?

«Hemos aprendido a trasladar esas diferencias como una fortaleza»

— El trabajo conjunto siempre es difícil. Siempre que se entienda que tenemos un acuerdo y se entienda que esto es una coalición plural, que no formamos parte de la misma organización todas las personas, que tenemos diferencias programáticas, pero que hemos sido capaces de sacar los puntos comunes, iremos por el buen camino. La derecha, en el 2015, señalaba a nuestras candidaturas de unidad electoral por nuestras diferencias. Hemos aprendido a trasladar esas diferencias como una fortaleza, reconocerlas y ser capaces de llegar a toda la gente que se refleja en una u otra organización.

No vamos por separado porque hemos llegado a un programa de mínimos común para echar a la derecha. No vamos a renunciar a nuestros programas de máximos, nos respetamos y vamos a hacer campaña para que quien se sienta más representado con IU Madrid En Pie vote con la papeleta de Unidas, y quien se sienta más cercano a las propuestas de Podemos se sienta igual de cómodo. No hay que entender la unidad como uniformidad, el respeto a la diversidad y pluralidad nos hace fuertes, porque la gente se siente cómoda cuando se visibilizan las distintas partes.

— Si se da el vuelco, finalmente, en el gobierno autonómico. ¿Cuáles debe ser las prioridades de un gobierno de izquierdas?

— Evidentemente, revertir toda la situación a la que nos ha traído el PP. Puede sonar grandilocuente, pero se trata de poner la economía al servicio de la mayoría social. Eso se traduce en el modelo productivo, en una auditoría de las cuentas, en la reversión de las privatizaciones de los servicios públicos, en una ley de vivienda que solucione la emergencia habitacional que tenemos en la Comunidad de Madrid y no permita lo que hacen los fondos buitres teniendo 250.000 viviendas vacías…

Estamos viendo en los barrios y pueblos que están echando a familias a la calle. Necesitamos transporte público que cumpla con las necesidades de la gente que vive, también, en los pueblos más alejados. Todo eso se resume en revertir lo que ha hecho el PP. En Sanidad, los datos son vergonzosos, hay casi 8.000 profesionales menos, menos camas, ha disminuido la inversión y somos la comunidad más rica, pero también la más desigual.

— Una de las premisas de la conformación, antes de la confluencia con Podemos, de Madrid En Pie era que no serían la muleta del PSOE. Ahora, Isa Serra asegura en los mítines que hay que gobernar con Ángel Gabilondo. ¿Entrarían ustedes a formar gobierno conjunto con el PSOE?

«No queremos ser muleta de nadie»

— Desde IU Madrid En Pie, entendemos que lo prioritario es hacer la mejor campaña para obtener los mejores resultados. Una vez tengamos esos resultados y no partamos de suposiciones o encuestas, será la militancia la que decida lo que haga IU Madrid En Pie. Tenemos claro que no queremos ser muleta de nadie, de ninguna organización. Evidentemente, se tienen que poner encima de la mesa propuestas programáticas.

Apostaremos por una política de izquierdas y rupturista, que no cuenten con IU Madrid En Pie  para cambiarlo todo para que no cambie nada. Lo dijimos en un principio, esto es una apuesta valiente, no vale ponerse de perfil. No vale hacer un programa, decir que es un contrato con la ciudadanía pero que luego haya una causa mayor, el miedo, el que viene la derecha, que nos haga quedarnos como estábamos antes. Hoy, en IU, no hay nada decidido. Cuando se conozcan los resultados, se analizarán y será la militancia la que decida dónde vamos a estar. Será por cuestiones políticas, esto no va a depender de un reparto de consejerías, eso no determinará el apoyo de IU Madrid En Pie.

— Si Podemos entrara en ese gobierno, tal y como es su intención, y la militancia de IU no lo aceptara. ¿Podría dividirse el grupo parlamentario en dos?

— Hoy por hoy todas las posibilidades están abiertas. El principal reto es llegar al 26 en la mejores condiciones. Somos conscientes de las limitaciones que tienen las instituciones. Pedimos el voto, porque en función de la fuerza que tengamos, seremos más capaces o tendremos más empuje para defender las necesidades de la clase trabajadora. Dicho esto, si el día 27, tengamos el resultado que tengamos, todo el mundo vuelve a casa y no seguimos organizándonos desde fuera, en los barrios y en los pueblos, dentro de cuatro volveremos a lo mismo.

De momento, tenemos que llegar con la mejor fuerza el día 26 y, tras esto, todas las posibilidades están abierta. Durante este proceso, que no ha sido fácil, de meses, hemos tenido muchísimo debate. Tanto en IU Madrid como en el PCM hemos debatido con la militancia una y otra vez, a través de resoluciones para que las asambleas conociesen cómo se iba dando la confluencia, para entender qué teníamos que hacer según la voluntad de la propia militancia.

— ¿Cree que después del ciclo electoral viene un proceso de reconfiguración de las izquierdas? ¿Cree que ese debate se ha de dar en IU?

— El mayor reto no es el 26, es el 27. Es evidente que va a haber una reconfiguración de la izquierda. Tenemos que avanzar hacia una izquierda transformadora y rupturista. Eso es algo que se tiene que dar una vez termine este ciclo electoral. Es algo que excede a IU, al PCE o a Madrid En Pie, se tendrá que dar en todas las organizaciones. Ya no estamos hablando de cómo nos presentamos a las elecciones.

En IU, tal y como está aprobado en la última asamblea federal, apostamos por construir un movimiento político y social, por una superación de IU, lo que no está aprobado es el cómo. Eso no lo podemos decidir ahora, y no se podrá decidir ni en Madrid, ni alguien a nivel federal. Eso será un proceso, un debate que se dará después de este ciclo electoral.

— ¿Echa de menos que su candidata en la Comunidad, Isa Serra, apoye a su candidato en la capital, Carlos Sánchez Mato?

«Me gustaría que Isa Serra explicitara su apoyo a Sánchez Mato»

— Por supuesto, es evidente. Me gustaría que Isa Serra explicitara su apoyo a Sánchez Mato. Es una candidatura que se referencia no solo en el nombre, sino a nivel regional, con Madrid En Pie. Podemos decidió no presentarse en el Ayuntamiento de Madrid, creo que estamos jugándonos mucho como para seguir con esa ambivalencia de decir que ambas candidaturas son positivas.

A nivel personal y político, se debería decantar por la candidatura de Sánchez Mato, que es la misma que defiende los mismos intereses que defendemos a nivel regional. No tiene sentido defender, aunque sea de perfil, a Manuela Carmena, que tiene un referente en la Comunidad de Madrid con quien vamos a competir. Eso dificulta que la gente pueda entender y puede generar cierto caos en quien que vota en la ciudad de Madrid.

— Ayer publicábamos un artículo de Carlos Fernández Liria, pero también este debate se está dando en redes sociales. Si Sánchez Mato no consiguiera llegar al 5%, podrían ser votos que beneficien a un gobierno de derechas en la capital. ¿Qué valoración hace?

— No he leído este artículo en profundidad, pero, que haga referencia a un voto inútil, cuando entre nuestros mayores hay gente que ha perdido la vida por poder votar, que ahora se diga que este voto es inútil, me parece, cuanto menos, una falta de respeto. Cuanto menos, hay que entender que cualquier voto es útil, te guste más o te guste menos.

Cambiemos el discurso, en vez de la utilidad del voto, hablemos de la utilidad de las políticas. Hay políticas útiles y políticas basura. Todo depende del punto de vista desde el que se mire. Las políticas que defiende son basura, no son útiles para la clase trabajadora. No creo que sean útiles para la gente que vive en Madrid las operaciones urbanísticas que consisten en levantar rascacielos. No existe voto basura, solo existe un voto valiente o cobarde

— Parece que una de las últimas decisiones de la legislatura municipal en Madrid será aprobar la Operación Chamartín.

— Con la alcaldesa de Madrid es difícil entender a qué responde lo que dice. Estas prisas y con una operación así pueden deberse a que quizás crea que después no la va a poder aprobar y no vaya a contentar a quien tenga que contentar. Por otro lado, me parece temerario, no sé si está midiendo bien la repercusión que esto puede tener para ella. Igual tiene encuestas que no están saliendo y que le dicen que después no lo va a poder aprobar tan fácilmente, no lo sé.

Por mucho que digan que este proyecto ya no tiene nada que ver con el proyecto inicial y le pongan lacitos y le den pátinas de que han modificado el proyecto, desde IU Madrid En Pie nuestro rechazo ha sido desde el primer momento. A la hora de llegar a acuerdos para las elecciones de la Comunidad de Madrid, nuestro rechazo era absoluto y prioritario, lo seguimos manteniendo.

— ¿Qué ganarían las clases populares si no se aprueba la Operación Chamartín, hoy llamada Madrid Nuevo Norte?

«No nos podemos permitir esa frustración»

— Seríamos capaces de cambiar el modelo. También, que la gente no se sintiera engañada. Mucha gente se ilusionó con la llegada de Ahora Madrid y de Manuela Carmena a la Alcaldía, pues decían cosas diferentes y señalaban a aquellos que no cumplían el programa, que no estaban al servicio de la gente… Esto puede generar una frustración enorme. Más allá de las cuestiones materiales de cómo se va a poner el precio de la vivienda, de la incoherencia de que por un lado se desarrolla Madrid Central y luego esta operación, que va a fomentar el uso del transporte privado… A parte de esto, es que generará una desilusión enorme, porque no cumplimos el programa. Se terminará un proyecto que empezaron otros y que estaba guardado en un cajón. Esa frustración no nos la podemos permitir nadie de la izquierda, esa frustración termina en las derechas.

— ¿Cuáles son los ejes principales de su proyecto en materia impositiva?

— Se trata de que pague más quien más tiene para garantizar los servicios públicos. No tiene sentido lo que dice Vox de que hay que bajar los impuestos y, al mismo tiempo, defender los servicios públicos. ¿Cómo se va a hacer eso? ¿Cómo van a tener acceso las familias populares a la sanidad si no se sufraga a través de los impuestos? Esos servicios públicos, la educación, la atención sanitaria, se garantiza con que pague más quien más tiene.

El impuesto de sucesiones hay que recuperarlo, no puede ser que las grandes fortunas se vayan de rositas. El PP ha convertido la Comunidad de Madrid en un paraíso fiscal. Los fondos buitres están aquí negociando y especulando con nuestras casas y derechos y ni siquiera pagan los impuestos.

— Antes se ha referido al desequilibrio territorial dentro de la Comunidad de Madrid. ¿Qué proponen para evitarlo?

— Hay que desarrollar una nueva ley del suelo, las últimas modificaciones agudizan ese desequilibrio. Hace falta una nueva ley que reequilibre. En los pueblos, hay que fomentar las escuelas rurales para evitar que la gente se vaya porque no tienen esos servicios públicos. Acabar con la desregulación de los horarios comerciales, pues eso influye en el mercado local en los pueblos, hay que fomentar otro tipo de circuitos que fomenten el comercio más cercano.

Metro Sur, no puede ser que no estén conectados los pueblos y haya que pasar por Madrid para todo. Los jóvenes que salen prefieren venir a Madrid porque el Búho Metro lo quitaron entre pueblos. También tenemos que ver la gestión de residuos, una ley de residuo cero que no suponga que haya plantas de incineración en lugares en los que se acaba con el patrimonio natural. La reindustrialización de lugares como el sur o el Corredor del Henares, eso también hay que revertirlo.

— Y para la juventud, ¿qué proponen?

— Hace falta una ley de ocio y tiempo libre y, sobre todo, la eliminación de las casas de apuestas, la heroína del S.XXI. Sobre todo, proliferan en los barrios populares donde más estupor ha generado la mal llamada crisis. No queremos perder una generación como ya perdimos en los 80. Debemos dar alternativas a través de la cultura y fomentar el empleo juvenil y que todo esto sea abordado de manera transversal por el eje feminista. Nuestro programa está atravesado de manera transversal por el feminismo y el ecologismo.