Pinceladas de unas primarias atípicas de Podemos

  • Julio Rodríguez arrasa en Madrid sin oposición con la que competir
  • Llorente, rival de García Molina en Castilla-La Mancha, ha solicitado una auditoría extrena

Conforme pasaban las horas, las suspicacias acerca de por qué no salían los resultados de las primarias de Podemos, ayer, aumentaban. En un principio, iban a ser públicos por la mañana y, finalmente, lo fueron a las 19 horas. “Problemas técnicos e informáticos”, aseguraban a este medio fuentes de la dirección. Algunos sectores críticos, sin embargo, ponían el grito en el cielo, lanzando acusaciones de tongo o esperando una sorpresa. Es cierto que, en algunos anteriores procesos internos, cuando se ha tardado más de la cuenta en hacer públicos los resultados, ha habido alguna sorpresa.

Una vez que por la mañana se conocían los resultados de las primarias que componen la lista de Podemos para las europeas, tocaba conocer las de 10 autonómicas, las de las diputaciones forales de Euskadi, las de las instituciones insulares de Baleares y Canarias y las de 22 ciudades. En las europeas, arrasó el responsable de la secretaría de Internacional, Pablo Bustinduy, con más de un 72% de los votos. Por otro lado, como cuestión más llamativa, el actual eurodiputado y responsable de Europa de la formación morada, Miguel Urbán, arrebataba el segundo puesto a Idoia Villanueva, por bastante diferencia, de la lista sugerida por la dirección.

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En cuanto a las municipales, la disputa en Madrid habría tenido cierto morbo, pero se fue al garete hace unos días cuando los concejales de Podemos en el equipo de gobierno de Carmena decidieron no presentarse a las primarias argumentando que el secretario general de la capital, el ex Jemad Julio Rodríguez, había cambiado el orden de la lista en el que tenían que concurrir en un primer momento. Podemos les advirtió que no podrían ser concejales por la formación morada si no concurrían en las primarias, según los estatutos de la organización, y Carmena aseguró que contaría con ellos en su equipo de todas formas.

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Carmena presentaba la semana pasada la plataforma Más Madrid y, en un principio, en ella estarán estos ediles. Iglesias, poco después, en la Cadena SER, priorizaba que Carmena revalidara la Alcaldía a que Rodríguez fuera su número dos. El ex Jemad queda en una posición complicada, su equipo ha ganado las primarias en la ciudad de Madrid, casi sin oposición, pero en el reparto final de puestos en la lista que definitivamente compita en mayo del 2019 por el Ayuntamiento de Cibeles no se sabe en qué puesto concurrirá.

En cuanto a las autonómicas, llama la atención la disputa en Castilla-La Mancha. El candidato oficialista, el actual vicepresidente segundo de la Junta, José García Molina, ha revalidado su puesto como candidato a la presidencia de la formación morada, pero por un 51% de los votos. Se enfrentaba a David Llorente, de la corriente Anticapitalista. La disputa estaba en los dos modelos que representan cada uno. Mientras que García Molina, de la corriente pablista, es el único ejemplo de gobierno conjunto con el PSOE en una comunidad autónoma, Llorente ha sido crítico, desde el primer momento, con que la formación morada entrara en el gobierno de Emiliano García-Page. La victoria del primero no ha sido, ni mucho menos, abrumadora.

Por otro lado, Llorente también concurría para encabezar la provincia de Guadalajara, provincia por la que es diputado durante esta legislatura. Ha quedado como primero de la lista por esa provincia. Podría revalidar su puesto en las Cortes de Toledo. Desde Anticapitalistas advierten que temen que en las negociaciones con IU, de las que saldrán las listas finales, coloquen una cabeza de lista de IU, evitando así que esta voz crítica dentro de Podemos, la de Llorente, repitiera en el parlamento autonómico castellano-manchego. En el cómputo final de los votos, tras García Molina y María Díaz, del equipo del primero, Llorente ha sido el más votado, el tercer puesto regional. El anticapitalista ha criticado a la dirección regional por falta de imparcialidad durante la campaña y ha solicitado una auditoría externa del proceso de primarias en esta región.

Otras tres comunidades que llaman la atención son Aragón, el País Valenciano y Asturias. En esta última, el equipo de Daniel Ripa, el secretario general de Podemos Asturias, ha arrasado. Ripa sobresale por mantener a la organización asturiana autónoma de las tendencias estatales y por reclamar mayor autonomía para los territorios frente a Madrid.

Por otra parte, en el territorio valenciano, ha obtenido una clara mayoría en las listas el equipo Endavant Podem del secretario general valenciano Antonio Estañ. Una corriente propia valenciana que incorpora a personas provenientes del errejonismo y del pablismo y que les une la oposión interna a Antonio Montiel, el anterior secretario general, encuadrado en el errejonismo primigenio. Los de este último se presentaban bajo la marca de Renaix Podem, que también han obtenido una visible presencia en las listas.

En cuanto a Aragón, destacan las buenas posiciones que han conseguido las candidatas Erika Sanz y Itxaso Cabrera, del sector crítico con el actual secretario general aragonés, Nacho Escartín. Sanz y Cabrera han obtenido el segundo y tercer puesto en número de votos y Escartín el primero, pero la diferencia en votos ha disminuido. La candidata a la Presidencia de Aragón, Maru Díaz, forma parte también del equipo de Escartín.

De este modo, los candidatos de Podemos para presidir las comunidades autónomas son Maru Díaz por Aragón, Lorena Mª Gil por Asturias, Noemi Santana por Canarias, José García Molina por Castilla-La Mancha, Pablo Fernández por Castilla y León, Mikel Buil por Navarra, Rubén Martínez por el País Valenciano, Irene De Miguel por Extremadura, Juan Pedro Yllanes por Baleares y Óscar Urralburu por la Región de Murcia. Hay que tener en cuenta que estas candidaturas no son las definitivas, pues todavía tendrán lugar los procesos de negociaciones con IU, Equo y otras fuerzas de cada territorio.

Estas son algunas pinceladas de un proceso de primarias atípico de Podemos. Atípico por el volumen y la cantidad de cargos y puestos que se disputaban, pues en anteriores ocasiones las organizaciones territoriales llevaban un calendario más diferenciado de primarias. Atípico también por el bajo nivel de broncas, salvo excepciones. Y por las pocas sorpresas, en la mayoría de los casos las corrientes oficialistas se han impuesto.